Washington. El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dijo este sábado que las perforaciones mar adentro en el Golfo de México requerirán garantías de que no habrá otro masivo derrame de crudo, mientras la firma BP Plc lucha por contener el petróleo que brota sin control de un pozo submarino.

Mientras nombraba oficialmente a una comisión para investigar el accidente, Obama emitió un severo mensaje que mantiene la presión sobre las firmas involucradas en el derrame - BP, Halliburton y Transocean Ltd - y al mismo tiempo busca hacer responsable a Washington para que intensifique la regulación sobre el sector.

"El propósito de esta comisión es considerar tanto las causas de este desastre como ofrecer opciones de medidas sobre qué precauciones de seguridad y ambientales debemos tomar para evitar que un desastre similar vuelva a ocurrir", dijo Obama en su discurso semanal por radio e internet.

Obama nombró al ex senador demócrata Bob Graham y al ex jefe de la Agencia de Protección Ambiental William Reilly para que presidan juntos la comisión bipartidista que indagará el incidente, dijo el viernes un funcionario de la Casa Blanca.

El presidente sostuvo que la comisión creada este sábado deberá asegurarse de no intervenir con cualquier "investigación criminal o civil anticipada o en curso" sobre el vertido.

El derrame generó nuevos cuestionamientos sobre una propuesta previa de Obama para expandir las perforaciones mar adentro como parte de una estrategia para ganar el apoyo republicano y aprobar su proyecto de ley de cambio climático.

Crudo en las costas. Un mes después de que una plataforma estalló dejando 11 trabajadores muertos y explotó el pozo submarino, petróleo de color óxido está comenzando a estancar las frágiles marismas de los bordes del delta del río Misisipi, dañando zonas de pesca y a la vida silvestre.

"Para mí, desde el comienzo BP no ha hecho nada salvo relaciones públicas", dijo Roger Halphen, un profesor de escuela del sur de Luisiana quien ha trabajado en la industria petrolera y como pescador comercial.

"Es sencillamente un desastre. Todos estaban durmiendo frente a esto y ahora de repente está aquí", dijo sobre el petróleo que llegó a la costa.

La golpeada reputación de BP se ha visto reflejada en el precio de sus acciones, que perdieron más de 4% este viernes en Londres, extendiendo recientes pérdidas.

Legisladores y científicos estadounidenses han acusado a BP de intentar ocultar lo que muchos creen ya es el peor derrame de crudo de la historia del país, que eclipsó al desastre del Exxon Valdez en Alaska en 1989 y amenaza con convertirse en una catástrofe ambiental y económica para el Golfo de México.

La empresa con base en Londres, que enfrenta el enfado y la frustración creciente del Gobierno de Estados Unidos y señalamientos de encubrimiento, dijo que sus ingenieros trabajan para determinar la real magnitud del derrame, aún cuando buscan detener el derrame con soluciones inciertas.

También reiteró este viernes que está haciendo un esfuerzo por ser transparente sobre la situación en desarrollo.

"Estamos comprometidos con brindar al pueblo estadounidense la información que necesita para entender el impacto ambiental del derrame y los pasos de respuesta que se han tomado," dijo el presidente ejecutivo de BP, Tony Hayward, en un comunicado.

Analistas dicen que a medida que los daños económicos y ecológicos escalan, el tema pesará más como una responsabilidad política para Obama de cara a las elecciones legislativas de noviembre, cuando los demócratas podrían sufrir graves derrotas debido a la ansiedad de los votantes por el alto desempleo.

Crear una comisión ayuda a Obama a mostrar liderazgo en una crisis que ha acarreado duras críticas, no sólo por las prácticas de seguridad de las firmas petroleras, sino por la falta de regulación por parte del Gobierno.

El panel está formado de manera similar a comisiones previas que han investigado incidentes como la explosión de 1986 del transbordador espacial Challenger.

Confusión. El próximo paso de BP es intentar tapar el pozo inyectando fluidos pesados y cemento para sellarlo. Esa operación podría comenzar la semana próxima, probablemente este martes, dijo Doug Suttles, presidente de operaciones de la firma.

Añadiendo confusión a la situación, BP redujo este viernes su estimación de la cantidad de crudo que estaba capturando con uno de los sistemas de mitigación que implementó a 1,6 kilómetros de profundidad sobre el lecho marino.

Un largo tubo que habían insertado en la mayor de dos filtraciones capturaba inicialmente 5.000 barriles de crudo por día (bpd).

Un portavoz de la firma dijo el volumen de petróleo que recolectaban del pozo cayó a 2.200 bpd durante el período de 24 horas terminado en la medianoche de este jueves.

Muchos científicos rechazan la estimación original de que el pozo pierde unos 5.000 bpd, frecuentemente defendida por la compañía, y señalan que es ridículamente baja y que podría ascender hasta 70.000 bpd (11 millones de litros) o más.

"Hay mucha incertidumbre en torno al número y ciertamente el rango podría ser muy amplio", dijo Suttles.

Un panel federal divulgará la próxima semana su propia estimación del flujo de petróleo, dijo un oficial de la Guardia Costera.

Científicos temen que partes de la enorme mancha de crudo en la superficie sean absorbidas por los Cayos de Florida y Cuba debido a las corrientes oceánicas.