El Segundo Juzgado Laboral de Santiago (Chile) citó este jueves, bajo apercimiento de arresto, a Guillaume Séché, dueño de la empresa Séché Environnement, grupo francés creado en 1985, especializado en soluciones de gestión del medio ambiente. Séché Environnement es considerada una de las cinco empresas más grande del mundo en el tratamiento de residuos industriales.

La firma arribó a Chile en 2017 con la adquisición de la empresa Soluciones Ambientales del Norte S.A , dedicada al tratamiento de residuos industriales de las principales mineras del país. Y bajo el mando de Guillaume Séché, hijo de los fundadores.

De acuerdo a la demanda (presentada el 02 de enero de 2018), los hechos se remontarían a 2017, cuando Soluciones Ambientales del Norte se encontraba liderada por el ingeniero químico español Jesús Martínez, quien antes de radicarse en Chile había desempeñado posiciones similares en empresas de tratamientos de residuos industriales en España y Argentina. Un liderazgo que habría sido cuestionado de inmediato por los nuevos dueños franceses de la empresa (grupo Séché), quienes decidieron despedir al gerente general Jesús Martínez, alegando que la nacionalidad española del directivo representaba un problema cultural insalvable para los nuevos propietarios.

En este sentido, la demanda alega que el despido de un trabajador, fundado únicamente en su nacionalidad española -prescindiendo de otras consideraciones objetivas relacionadas a su desempeño-, representa un caso de discriminación laboral que puede reclamarse a través del procedimiento de "tutela de derechos fundamentales” ante los juzgados laborales, ya que tanto la Constitución Política de Chile, el Código del Trabajo y la Ley Antidiscriminación, establecen expresamente la prohibición de realizar actos discriminatorios fundados en la nacionalidad, origen, etnia, raza u origen.

Por su parte, en su escrito de contestación de la demanda (15 de febrero 2018), la empresa Soluciones Ambientales del Norte S.A., ha solicitado el rechazo de la demanda, argumentando que no existió discriminación, ya que el Código del Trabajo habilita a las empresas a despedir a los gerentes únicamente por su mera voluntad o por "pérdida de confianza", y sin necesidad de argumentar otros motivos.