Un nuevo acuerdo diseñado por negociadores gubernamentales en París rebajará los subsidios a los fabricantes de aeronaves canadienses y brasileños.

El acuerdo tentativo anunciado este miércoles por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, OCDE, restringirá los subsidios al financiamiento de la mayoría de grandes aviones comerciales, aunque nuevos planes actualmente en desarrollo en Rusia y China no son parte de un pacto que entraría en vigor el 1 de febrero de 2011.

El apoyo dado por las agencias de crédito gubernamentales para compras de aviones ha provocado una fuerte división en la industria aeronáutica durante los últimos meses. Aerolíneas que no son elegibles para las garantías aseguran que estas distorsionan la competencia al dar a sus rivales opcione más económicas de financiamiento.

El compromiso alcanzado en París mantendrá un sistema que correspondía a la mitad de todos los negocios de aviones durante los últimos dos años, pero encarecen las garantías ofrecidas por las agencias. Asimismo, los términos serán revisados con mayor regularidad para reflejar los cambios del mercado y las tasas de interés, y habrá un período de transición para proteger algunos acuerdos ya negociados.

Un cambio clave será nivelar el campo del juego entre los incentivos disponibles para los aviones fabricados por Airbus y Boeing, que han seguido la pista a permitidos para los jets producidos por la canadiense Bombardier y la brasileña Empresa Brasileiras de Aeronautica SA.