Montevideo. La firma automotriz Lifan fue ocupada ayer por sus trabajadores en rechazo a la determinación que tomó la dirección de la compañía de relevar a cinco funcionarios que no cumplían con las expectativas de rendimiento y productividad. Luego de una mesa de negociación que no prosperó en el Ministerio de Trabajo, el gremio tomó la determinación que "sorprendió" a la compañía.

El diálogo con El Observador el gerente general de Lifan, Pablo Revetria, dijo que le llamó la atención la decisión de ocupar la planta porque la empresa no está reduciendo su plantilla, sino que en paralelo con la remoción de esos funcionarios abrió un llamado para contratar a otros 10 empleados.

El ejecutivo explicó que para el despido de los cinco funcionarios se tomaron en cuenta solo criterios de evaluación como el ausentismo, eficiencia en su puesto de trabajo y productividad.

Revetria recordó que la empresa hace tiempo que viene "lidiando" y dialogando con el Poder Ejecutivo sobre las dificultades que encuentra para que su plantilla de trabajadores responda a las necesidades que requiere su proyecto industrial en Uruguay.

"Estamos haciendo lo que creemos que tenemos que hacer y tomar las medidas para ser una empresa rentable", argumentó el gerente de Lifan. La plantilla de la automotriz radicada en San José está compuesta por un total 350 trabajadores.