Bogotá. La petrolera canadiense Pacific Rubiales suspendió este martes la producción de 225.000 barriles diarios de petróleo en sus campos Quifa y Rubiales, dos de los más importantes de Colombia, como consecuencia de una violenta protesta de encapuchados, informó un directivo de la firma.

La cifra representa un poco más de un 20% de la producción total diaria de crudo de Colombia, de acuerdo con fuentes de la industria petrolera.

La protesta y la violenta ocupación de los campos, que obligó a la empresa a declarar fuerza mayor, se concentran en las inmediaciones a Puerto Gaitán, en el departamento del Meta, donde la empresa opera los campos en asociación con la estatal colombiana Ecopetrol, precisó la compañía.

"Tenemos en este momento suspendida la producción de 225.000 barriles de los campos Quifa y Rubiales", dijo en una conferencia de prensa Camilo Valencia, director ejecutivo de Pacific Rubiales.

"Definitivamente nos vimos forzados a declarar la fuerza mayor para estar cubiertos legalmente. Esperamos cuanto antes restablecer las operaciones", agregó.

En medio de la protesta, se registraron enfrentamientos con piedras y gases lacrimógenos entre policías y cientos de manifestantes que dejaron al menos diez personas heridas.

El recrudecimiento de la protesta se produce en momentos en que Colombia, el cuarto mayor productor latinoamericano de crudo después de Venezuela, México y Brasil, vive un auge en la industria por las mejores condiciones de seguridad.

Crecientes protestas. Esa situación ha permitido un aumento en la inversión extranjera directa destinada a ese sector, a más de US$16.000 millones desde el 2002.

Pero una creciente ola de protestas sociales amenaza con frenar las inversiones y desalentar la producción y la exploración, cuando el país necesita elevar sus reservas de alrededor de 2.000 millones de barriles, de acuerdo con la Asociación Colombiana del Petróleo.

Héctor Vaca, un directivo de la Unión Sindical Obrera (USO), que agrupa a los trabajadores petroleros, dijo a Reuters que la manifestación comenzó el domingo ante los permanentes despidos de empleados de las firmas contratistas de Pacific Rubiales, así como los bajos sueldos.

"La policía viene haciendo una presión muy fuerte para que los trabajadores cesen la protesta al interior del campo. Hay agresiones, lanzaron gases lacrimógenos desde helicópteros", denunció el líder sindical.

Pero Pacific Rubiales negó las acusaciones del sindicato y dijo que respeta los derechos laborales de los trabajadores y paga salarios justos.

Una protesta similar obligó a Pacific Rubiales a paralizar por 24 horas la producción del campo en julio, pero las manifestaciones han continuado pese al compromiso de la empresa, el sindicato y los habitantes de la región de dialogar para buscar soluciones a las demandas sociales y laborales.

Otra movilización afectó hace dos semanas la producción de crudo de la también canadiense Petrominerales en dos bloques en el oriente del país.

Colombia, que busca lograr una producción de un millón de barriles de petróleo diarios (bpd), alcanzó en agosto último 953.000 bpd.