El ofrecimiento de ayuda energética por parte de los Estados Unidos a los países del Caricom (Comunidad del Caribe), es considerada ilógica, antieconómica, intangible en el corto y mediano plazo, y con pretextos exclusivamente políticos para mitigar el liderazgo de Venezuela en la zona del Caribe, dijeron analistas consultados a El Mundo.

La oferta energética que pudiera hacer Estados Unidos a esas naciones del Caribe y Centro América no podrá ser nunca concebida a corto plazo “y cuidado si a mediano plazo”, debido a que el propio Estados Unidos aún no puede considerarse energéticamente sustentable, opinó el analista petrolero, Rafael Quiroz Serrano.

El también especialista en la materia petrolera y asesor en la Asamblea Nacional, Fernando Travieso, señala que la oferta que hace Barack Obama es “ilógica e incoherente y que no tiene asidero en la realidad”.

Para Travieso lo que se está proponiendo, al menos en materia gasífera, es antieconómico para los países que serán asistidos, toda vez que montar la infraestructura para la utilización del gas proveniente de los Estados Unidos representa un costo que tendrían que asumir las naciones del Caribe y endeudarse con el Fondo Monetario Internacional y con el Banco Mundial (BM).

Sin haber conocimiento previo ni detalles de la propuesta energética, se sabe que Obama hablará con los líderes de la Caricom de una iniciativa de seguridad energética para la región.

En términos generales el propósito del gigante del norte, en coordinación con el Banco Mundial , es crear una Red de Inversiones en la Energía Caribeña que permita a los inversores públicos y privados en la región coordinar sus proyectos y unificar sus objetivos.

Argumentos. Para Quiroz Serrano, Estados Unidos está en situación deficitaria desde el punto de vista energético, pese a que han disminuido el consumo energético y petrolero, además de su dependencia de importaciones de crudos gracias a la expansión de la producción de lutitas.

Sin embargo, “los estadounidenses consumen 18,5 millones de barriles por día de los cuales solo producen cerca de 11 millones, lo que quiere decir que están comprando al exterior 7,5 millones de barriles”, calcula el especialista.

Mal podría entonces, Barack Obama, dice Quiroz ofrecer al Caricom (Haití, Jamaica, Trinidad y Tobago, Guyana, Surinam, Bahamas, Belice, Barbados, Santa Lucia, San Vicente y las Granadinas, Granada, Antigua y Barbuda, Dominica, San Cristóbal y Nieves, y Montserrat) una ayuda energética en estos momentos.

Para el analista la ayuda anunciada por el Gobierno de los Estados Unidos podría limitarse solo a la parte tecnológica o contribución científica, por lo que estima que esa nación está aprovechando el debilitamiento que actualmente tiene Venezuela en materia petrolera.

Venezuela de hecho ha estado disminuyendo sus envíos a países de Petrocaribe, incluso a Cuba, uno de sus destinos geopolíticos y petroleros importantes para el país, debido a la caída de los precios del crudo. Incluso ha estado en revisión los acuerdos bilaterales de suministro de Petrocaribe, Petrosur y Petroandina.

Para Quiroz Serrano, el ofrecimiento de Obama no será rechazado por las naciones del Caricom, entre otras razones porque saben que Venezuela ha perdido fuelle en materia petrolera, y ellos requieren de abastecimiento tanto a mediano o largo plazo, si se acentúa la crisis petrolera.

Lo que para el analista está claro es que Estados Unidos está a la caza de cualquier descuido que pueda desfavorecer a Venezuela, y este es el momento clave, cuando se encuentra enfrentada a un mercado petrolero inestable, volátil, impredecible, y donde es transparente que la Organización de Países Exportadores de Petróleo no está unificada en un solo criterio.

El analista incluso estima que es muy posible que el mercado haga frente a situaciones más complejas, como por ejemplo la entrada del crudo iraní tras el levantamiento de las sanciones hacia mediados de año.

Travieso por su parte, aunque piensa que los países de la Caricom y Petrocaribe respaldarán políticamente a Venezuela, cree que con la oferta de Obama serán diplomáticos, toda vez que están claros, dice el analista, de que se trata de un costo adicional que no están dispuestos a pagar, y que el ofrecimiento trae tras de sí, la genesis de un conflicto que le interesa generar a los Estados Unidos.

La injerencia que Estados Unidos pretende en materia energética en zonas geopolíticas ganadas por Venezuela, es una retaliación ante la soberanía que ha hecho Venezuela sobre sus recursos naturales, dice Travieso, como soporte a sus argumentos.

Señala además que los acuerdos con Venezuela se tratan de pactos solidarios, no solo basado en la entrega diaria de suministros de petróleo y productos refinados, sino de ayuda económica, social y comercial bajo la tesis del ganar ganar en términos de solidaridad, por lo que para Travieso luce difícil que se opte por dejarlos de lado.