Ginebra. El esquema arancelario podrá sufrir modificaciones si prospera un reclamo de Uruguay en la Organización Mundial de Comercio de dejar de establecer los derechos aduaneros de estos productos según el valor de su soporte informático.

"Resulta obvio que, dado el rápido avance en el desarrollo de nuevas tecnologías en el área de la informática, se está corriendo el riesgo de afectar negativamente el comercio de software", subraya un experto.

El planteo de Uruguay, que hasta el momento tiene pocas objeciones en el Comité de Valoración en Aduana del organismo multilateral, donde se analiza el caso, apunta a que el software contenido en llaves USB tenga los mismos aranceles que los que se comercializan en CDs o DVDs.

Uruguay reclamó el año pasado que se actualizara la normativa vigente, adoptada hace 30 años, por la cual el software es valorado en las aduanas únicamente de acuerdo con el costo de los soportes informáticos en los que viene contenido.

El Comité de Valoración en Aduana analizó esta semana los argumentos uruguayos, que a modo de ejemplo, sostiene que bajo la normativa vigente, las aduanas pueden valorar un software en un CD-ROM a 5 dólares mientras que el mismo software importado en una llave USB puede ser valuado a mil dólares, según informó hoy la Oficina de Prensa de la OMC.

"Resulta obvio que, dado el rápido avance en el desarrollo de nuevas tecnologías en el área de la informática, se está corriendo el riesgo de afectar negativamente el comercio de software debido al tipo de soporte informático utilizado, lo cual estaría en contra del espíritu" de la norma orginal de 1984.

Entre los integrantes del comité, los representantes de Argentina y México apoyaron la propuesta de Uruguay, mientras Estados Unidos, Canadá, la Unión Europea, Japón y Filipinas se manifestaron "abiertos" al planteo y China no presentó objeciones pero pidió que la modificación excluya canciones y películas de este tipo de valoración aduanera y que se informe acerca de los volúmenes de comercio involucrados en la cuestión.

El presidente del comité, el belga Pierre Brusselmans, destacó la actitud positiva de las delegaciones, pero determinó la necesidad de agotar la cuestión con más discusiones, por lo que requirió a la Secretaria del organismo un estudio sobre los volúmenes del comercio afectado tal como solicitó China.