Tiquipaya. Las Naciones Unidas reconocieron la exclusión de grupos sociales, líderes indígenas y el público en general en la fallida cumbre sobre cambio climático de Copenhague, dijo la enviada del organismo a la conferencia alternativa sobre calentamiento global en Bolivia.

Alicia Bárcena, enviada especial del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, dijo que a pesar de ser abucheada este martes, admiraba la iniciativa del presidente boliviano Evo Morales de convocar una conferencia mas incluyente para debatir sobre un problema global.

"Lo que el presidente Morales está intentando es muy valioso, el tema de lograr mayor inclusión en las deliberaciones de las organizaciones sociales, eso es valiosísimo, y aunque haya habido abucheos y todo, no importa", señaló la funcionaria.

Bárcena fue abucheada este lunes por cientos de personas durante el acto de apertura de la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra, que concluirá el jueves en Tiquipaya, en la región central de Cochabamba.

"Por supuesto, uno no lo puede tomar personal en primer lugar, en segundo lugar es justo reconocer que ha habido una exclusión de una serie de grupos en los debates en las deliberaciones de Naciones Unidas," dijo la secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), organismo dependiente de la ONU.

Para Bárcena, la iniciativa del presidente boliviano de convocar a una conferencia para intentar elaborar una estrategia contra la crisis climática, que tenga el respaldo de científicos, líderes indígenas y organizaciones que luchan por la defensa del medio ambiente es "muy importante".

"(Aquí) se le ha dado voz a todo el mundo y se ha dado una voz equitativa, aquí el que puede hablar ha podido hablar", dijo.

Woodstock. Los organizadores del evento dijeron que unas 20.000 personas se inscribieron para participar del encuentro, pero no ha revelado cifras de cuántas personas asistían efectivamente a las 17 grupos de debate, la mayoría en una universidad de la región.

El evento ha sido calificado por varios asistentes como el "Woodstock" de las reuniones de cambio climático, porque está abierto a todo el mundo que quiera participar y pretende abrir el debate a miles de personas, como si se tratara de un gran concierto de rock, como el famoso festival de agosto de 1969 en Woodstock, Estados Unidos.

En los recintos donde se desarrolla la conferencia, los participantes entran y salen libremente de las diferentes salas de debate, donde prima un ambiente informal, en el que indígenas, activistas y expertos toman la palabra sin restricciones.

La comida y la bebida son gratuitas y los participantes comen al aire libre.

Aunque Bárcena dijo que hay que apresurarse para llegar a un acuerdo global en la lucha contra el calentamiento global, se mostró pesimista en cuanto a la nueva cumbre mundial sobre el cambio climático convocada por la ONU para finales de año en Cancún, México.

"En el fondo Rio+20 debe ser nuestro objetivo, porque no sé si en Cancun se van a resolver problemas o en Johannesburgo, yo creo que Rio+20 puede ser la oportunidad", dijo la mexicana.

La ONU emitió una resolución en diciembre del 2009 convocando a la Cumbre de la Tierra Rio+20 en Rio de Janeiro en el 2012.

El fin de la reunión de Cochabamba es elaborar un documento que sería presentado en la cumbre de Cancún, con propuestas como una declaración de derechos de la madre tierra y la creación de un tribunal ambiental mundial como componentes clave de un pacto mundial para frenar el calentamiento.

La conferencia en Tiquipaya debatía también una iniciativa de Morales para crear un organismo mundial de movimientos sociales y convocar a un referendo global sobre la crisis climática.