Mar del Plata. América Latina y el Caribe deben estimular la protección de su gigantesca biodiversidad con desgravaciones fiscales, inversiones, subsidios y políticas públicas, indicó la ONU en un informe publicado este jueves.

En el informe "América Latina y el Caribe: una superpotencia de biodiversidad", presentado antes de la apertura de la Cumbre Iberoamericana, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) instó a los líderes de la región a establecer una protección a sus ecosistemas, invirtiendo en su uso sostenible.

"El actual modelo productivo de la mayoría de los países de la región descansa sobre el uso no sostenible de los recursos naturales y resulta cada vez más gravoso para las economías nacionales y locales", indicó el informe.

"El actual modelo productivo de la mayoría de los países de la región descansa sobre el uso no sostenible de los recursos naturales y resulta cada vez más gravoso para las economías nacionales y locales", indicó el informe.

"La ausencia de un precio de mercado y la desigual distribución de los costos y los beneficios han llevado al uso insostenible de la biodiversidad y los servicios de los ecosistemas", agregó.

Malas prácticas. De acuerdo con la investigación, las prácticas habituales en el manejo de los ecosistemas dañan los bosques, generan pérdida de productividad de los suelos, impactan negativamente sobre el clima, la seguridad alimentaria y energética, dañando la salud y golpeando especialmente a la población de menores recursos.

"América Latina y el Caribe poseen una de las mayores dotaciones de capital natural del mundo", dijo Heraldo Muñoz, secretario general adjunto de las Naciones Unidas y director del PNUD para América Latina y el Caribe, en la presentación del informe en Mar del Plata.

El PNUD propuso a los gobiernos reforzar la capacidad de vigilancia y aplicación de la ley e implementar subsidios para estimular las actividades ecológicamente responsables.

Caso de Bndes. El informe destacó el caso del estatal Banco de Desarrollo Económico y Social (Bndes), de Brasil, cuyo Fondo Amazonia funciona desde 2008 para asistir a proyectos que evitan la deforestación.

El trabajo busca que funcionarios de la región comiencen a elaborar más políticas de protección ambiental y también a que se comience inventariar el valor económico de los bienes y servicios generados por los ecosistemas.