Kuwait. Los altos precios del petróleo representan una carga potencialmente mayor para los importadores en momentos en que la recuperación económica global sigue frágil, dijeron este lunes algunos ministros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).

Un día después de confirmar que Arabia Saudita rebajó la producción de crudo en más de 800.000 barriles por día (bpd) en marzo por una menor demanda, el ministro del Petróleo del país, Ali al-Naimi, advirtió sobre la continua debilidad de la economía global.

"La recuperación sigue siendo irregular, en muchos países el desempleo continúa en niveles inaceptables", dijo Naimi en un encuentro de funcionarios de energía de Oriente Medio y Asia, de acuerdo con el texto de su discurso, al que accedió Reuters.

Las naciones consumidoras han advertido que los crecientes precios del crudo, que este mes tocaron los US$127 por barril, su máximo desde julio del 2008, plantean una amenaza para la expansión económica.

El petróleo retomó su ritmo de alzas desde el inicio de este año ante la ola de malestar que se propagó por todo el mundo árabe, llevando al derrocamiento de los líderes de Túnez y Egipto y desatando una guerra civil en Libia que paralizó sus exportaciones del recurso natural.

Los ministros de la OPEP en mayor medida han reconocido el riesgo que representan los altos precios del crudo pero dicen que es muy poco lo que puede hacer el grupo pues ya está respondiendo a la demanda de petróleo con un suministro suficiente.

"En estos niveles de precios altos, el gasto en importaciones de petróleo podría representar una carga económica significativa para muchos países que dependen de las importaciones", dijo el ministro kuwaití del petróleo, el jeque Ahmad al-Abdullah al-Sabah, en un discurso en la reunión.

Limitar a especuladores. El secretario general de la OPEP, Abdullah Al-Badri, pidió a los países consumidores que limiten la actividad de los especuladores, al decir que ellos agregaron una prima de riesgo de US$15 o US$20 al precio del crudo.

El petróleo retomó su ritmo de alzas desde el inicio de este año ante la ola de malestar que se propagó por todo el mundo árabe, llevando al derrocamiento de los líderes de Túnez y Egipto y desatando una guerra civil en Libia que paralizó sus exportaciones del recurso natural.

Arabia Saudita, Kuwait y Emiratos Arabes Unidos (EAU) incrementaron la producción cuando se perdió el suministro libio, pero han tenido dificultades para encontrar compradores del petróleo adicional que han estado bombeando.

Arabia Saudita trató de reemplazar la falta del petróleo dulce libio de alta calidad con una mezcla especial de crudo, pero las refinerías sólo han comprado 2 millones de barriles de la mezcla.

"El mercado no quiere cambiar el petróleo libio, todavía espera el crudo de Libia (...) me sorprende que nadie esté comprando el nuevo crudo" de Arabia Saudita, dijo a los periodistas Al-Badri, un ex responsable de la delegación libia en la OPEP.

Por su parte, el ministro del Petróleo de EAU, Mohammed bin Dhaen al Hamli, dijo el lunes a la prensa que su Estado actualmente producía dentro de su cuota de crudo de la OPEP.

Agregó que en algunas ocasiones, EAU bombeaba por encima de su cuota para satisfacer la demanda, aunque no dio más detalles.