Dubai. La OPEP considera subir sus límites formales de producción cuando se reúna en junio en una apuesta por convencer al mercado petrolero de que quiere bajar los precios del crudo y revertir el impacto de los altos valores del combustible sobre el crecimiento económico.

A pesar de la pérdida del suministro libio desde fines de febrero, la Organización de Países Exportadores de Petróleo no ve un desabastecimiento de crudo en los mercados mundiales, un panorama en gran medida apoyado por los datos sobre inventarios globales, que son confortables.

Pero algunos en el organismo ven la necesidad de dar una señal clara de que la OPEP está preparada para tomar medidas para llevar al crudo por debajo de los US$100 el barril otra vez, dijeron delegados del grupo.

"Arabia Saudita ya prometió a Estados Unidos y al resto del mundo mantener bien suministrados a los mercados petroleros y mantuvo esa promesa al incrementar la producción por encima de sus cuotas", dijo un delegado del Golfo Pérsico.

"Pero esto no parece tener un impacto sobre el precio, entonces creo que la OPEP podría considerar aumentar la producción como factor psicológico que podría ayudar a que los precios bajen", agregó."

Cada vez hay más evidencia de que los precios del crudo están empañando la recuperación en Occidente, lo que a su vez mitiga la demanda de combustible.

"Parece que, por alguna razón, la OPEP renunció a un protagonismo activo en la formación de precios, dejándolo en manos del mercado, que incluye operadores especulativos," dijo Pierre Terzian, de la consultora Petrostrategies. "A largo plazo, la OPEP se verá la más afectada por el impacto de los precios altos sobre la demanda", añadió.

Arabia Saudita, un productor clave, se ve cada vez más frustrado porque, a pesar de sus esfuerzos unilaterales por bombear más para reemplazar la producción libia perdida, los precios se mantuvieron altos y cerca de US$120 el barril para el Brent.

Riad está entre los miembros de la OPEP que decidieron que no era necesaria una reunión de emergencia por la escasez libia, posiblemente socavando la credibilidad de la unidad del organismo.

La intervención la semana pasada del presidente estadounidense, Barack Obama, con un llamado por medidas contra los altos precios del combustible fue vista por países de la OPEP como politiquería doméstica estadounidense, pero sumó presión sobre los miembros del grupo más cercanos a Washington, encabezados por Arabia Saudita, para demostrar que algo hacen.

Un incremento de la producción formal podría ir acompañado por una actualización del sistema de cuotas de la OPEP, el que no ha sufrido cambios desde 2008.

"Creo que el sistema actual de cuotas es obsoleto. Una actualización de las cuotas de la OPEP y su cumplimiento claramente mejoraría la credibilidad de la organización", dijo Terzian.

Cuotas. La OPEP redujo sus cuotas de manera efectiva el 1 de enero de 2009 para combatir una caída en la demanda debido a la recesión, pero mantuvo esos objetivos estables desde entonces, lo que resultó en una fuerte diferencia entre las metas oficiales y la producción real.

Arabia Saudita ha encabezado un rebalanceo del mercado al incrementar su producción fuertemente en febrero para cubrir la brecha que dejó la pérdida del suministro libio, pero la volvió a recortar tras una desaceleración del crecimiento económico.

La mayoría del resto de la OPEP está produciendo cerca o al máximo nivel permitido, con una oferta total estimada en 25,79 millones de barriles por día en abril, frente a un límite oficial de 24,84 millones de bpd.

Sin embargo, la producción aún se ubica cerca de un millón de bpd por debajo de los 26,81 millones de enero, mayormente debido a la interrupción de los suministros de Libia.