El consumo mundial de crudo alcanzará en 2015 los 92,26 millones de barriles diarios, un 1,2% más que en el presente año pero levemente inferior a lo que había previsto hasta ahora la OPEP, que advirtió de las consecuencias que podría tener para la economía si los precios del petróleo siguen bajos.

En su informe de diciembre sobre la situación del mercado, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) ha revisado a la baja, el 0,07% (unos 70.000 barriles diarios), sus cálculos de consumo para el próximo año.

Por regiones, los países ricos de Europa y de Asia, especialmente Japón, vuelven a ser los únicos que demandarán en 2015 menos crudo que este año.

Con todo, la OPEP se refiere a las "proyectadas mejoras en las economías de la región" cuando calcula que la caída del consumo en la Unión Europea será menor que la de 2014.

Respecto a China, el país que ha tirado de la demanda mundial, incluso en lo más duro de la crisis económica de los últimos años, los expertos de la OPEP hablan de un aumento del consumo del 2,95% (en 2014 fue del 3,49%), hasta llegar a 10,73 millones de barriles diarios (mbd).

La OPEP recuerda que, pese a que en 2015 crecerá de nuevo un 7%, "la actividad económica china continua perdiendo impulso".

Pese a todo, el gigante asiático consumirá el próximo año un 11% de toda la demanda mundial de "oro negro".

En su reporte, la OPEP analiza la actual tendencia a la baja de los precios del crudo que ha llevado el valor de su barril a sus mínimos en los últimos cinco años.

El crudo OPEP cotizó el martes a US$62,33/barril, el valor más bajo desde julio de 2009, mientras que el Brent europeo (US$66,84/barril) y el Texas estadounidense (US$63,82/barril) están también en mínimos de los últimos cuatro años.

"El valor de la cesta (de petróleo OPEP) sigue reflejando los pesimistas fundamentos del mercado global de crudo, debido a que los abundantes suministros se mantienen significativamente más elevados que la demanda", constata el documento del grupo con sede en Viena.

La OPEP señala como principal responsable de ese aumento de la oferta de "oro negro" a sus países competidores, especialmente a Estados Unidos, que a principios de noviembre llegó a niveles de bombeo no vistos desde los primeros años de la década de 1970.

El análisis de la OPEP señala una menor demanda como otro de los factores que están enfriando los precios.

"Si el actual ambiente de precios persistiera el año próximo, podría tener implicaciones tanto para la economía global como para el mercado global de petróleo conforme pase el tiempo", advierte la OPEP, aunque indicando que no está claro aún el alcance de ese efecto.

Eso sí, la OPEP señala que si los precios del "oro negro" siguen a este nivel durante mucho tiempo, la producción de sus competidores se verá afectada, especialmente las explotaciones de petróleo de esquisto, que son las que han elevado a EE.UU. a la categoría de primer productor mundial.

Ese tipo de petróleo es mucho más caro de extraer, por lo que un barril por debajo de 80 dólares hace que este tipo de explotaciones dejen de ser rentables.

Además de los precios, el informe se refiere a factores geopolíticos, medioambientales o de régimen fiscal como elementos que pueden afectar las previsiones de oferta para el futuro próximo.

Con esa advertencia hecha, la OPEP augura que el ritmo de extracción de sus competidores llegará en 2015 hasta los 57,31 mbd, un 2,4% más que este año que acaba.

Estados Unidos alcanzaría una capacidad de extracción de 13,72 mbd, un 8% más que en 2014, y muy por encima de los otros dos grandes productores, Rusia y Arabia Saudí.

Paralelamente, la producción conjunta de los 12 países socios de la OPEP (sin contar el gas líquido y los crudos no convencionales) caerá un 1,7% en 2015, hasta los 28,9 millones de barriles diarios.