Vivo, el principal proveedor brasileño de telefonía inalámbrica, empresa cuyo control total adquirió este miércoles Telefónica, anunció que planea duplicar el número de ciudades en su área de cobertura en 2011.

Brasil se ha convertido en el territorio de batalla de Portugal Telecom y Telefónica, al depender cada vez más de esta región de rápida expansión al ver que disminuyen sus ingresos en sus maduros mercados nacionales y al sufrir las consecuencias de una intensa recesión.

La joven población de Brasil y la baja penetración de la telefonía móvil facilitan la captación de nuevos clientes de móviles e internet.

El acuerdo con la española Telefónica podría significar un importante impulso para Vivo.

Vivo reiteró su plan para invertir 2.490 millones de reales (US$1.413 millones) este año para expandir sus servicios.

La compañía planea abarcar 2.832 ciudades hacia fines de 2011, superior a las 1.410 ciudades que se anticipan para fines de este año.

Para Telefónica esta operación es especialmente relevante, dado que le permitirá tener el control absoluto de Vivo para poder fusionarlo con el operador de telefonía fija Telesp (TSP).

Una portavoz de la operadora española dijo que tras la fusión, Telefónica será el principal operador de telecomunicaciones de Brasil por ingresos, con cerca de EUR12.000 millones en ventas anuales.

La nueva compañía fusionada hará que Telefonica tenga 70 millones de clientes en Brasil, representando el 25% del total de clientes de la compañía, eclipsando las operaciones que tiene en España, afirmó.

En Brasil hay 183 millones de cuentas de telefonía móvil y Vivo es el líder del mercado con una cuota del 30%.

Pero sus rivales le siguen de cerca: Claro -filial local de America Movil, de Carlos Slim-, Oi -filial de Telemar Norte Leste- y TIM Participacoes (TSU) -filial de Telecom Italia SpA (TI)- buscan ofrecer servicios combinados de telefonía fija, internet, televisión y móviles para aumentar su cuota de mercado.