Pekin. El plan de Argentina de liberar las exportaciones de maíz a China con la firma de un protocolo sanitario en los próximos meses podría tener poco impacto sobre la demanda del suministro estadounidense, dijeron operadores chinos el martes.

China, el segundo consumidor y productor de maíz en el mundo, se convirtió de golpe en importador el año pasado cuando compró 1,5 millones de toneladas del cereal estadounidense para cubrir un déficit doméstico generado por una cosecha pobre y la creciente demanda de productores de forraje y de productos procesados.

Argentina aun no participó en el mercado de maíz chino, aunque ya es un importante proveedor de soja y acaba de anunciar un acuerdo grande de exportación de aceite de soja con China.

Argentina es el segundo exportador mundial de maíz y espera enviar hasta dos millones de toneladas a China este año, una vez que complete el protocolo con Pekín.

Pero operadores rechazaron la idea de que el maíz argentino tenga un fuerte impacto sobre el mercado chino, donde dos millones de toneladas equivalen a alrededor de una semana de consumo.

"El suministro de maíz argentino es como tirar una taza de agua sobre una carreta en llamas," dijo un ejecutivo de una firma estatal de comercio de maíz en China. "No es como la soja, donde el suministro sudamericano puede competir con Estados Unidos y se convirtió en una necesidad," agregó.

Argentina produce alrededor de 20 millones de toneladas de maíz al año, de las cuales 12 millones están disponibles para la exportación, en su mayoría destinadas a sus mercados tradicionales en el norte de África y Oriente Medio, dijo el ejecutivo.

"Las exportaciones argentinas son muy chicas comparadas con los volúmenes estadounidenses. Pero la cuestión es si China seguirá importando maíz, como la soja, porque los agricultores allí están dispuestos a plantar más si hay una demanda continua," dijo un analista de maíz del Centro Nacional de Información de Granos y Aceites de China.

El potencial argentino de exportación tomó importancia este año luego de que las existencias viejas de maíz estadounidense llegaron a niveles muy bajos. La anticipación de que las existencias podrían caer a su menor nivel desde la década de 1930 llevó a los precios del maíz en Chicago Cc1 a un récord en abril.

Pero también se piensa que las reservas estatales de China están bajas, luego de la liberación de grandes volúmenes desde el 2008. A pesar de que China intenta desacelerar la demanda y complementa el suministro con ventas semanales de reservas de trigo forrajero, los precios del maíz físico en la mayoría de las regiones alcanzan máximos históricos.

"Escuchamos que habría un déficit de 10 millones de toneladas en casa; aquí los molinos se están devorando el suministro," dijo un gerente de compras de una procesadora en la provincia de Shandong, donde los precios subieron un 6 por ciento el último mes.

Pero el suministro de maíz argentino podría no estar disponible en el corto plazo porque China aun quiere garantías sobre los cultivos transgénicos, que requerirán un certificado de seguridad del Ministerio de Agricultura de China incluso luego de la aceptación del protocolo, dijo el ejecutivo comercial.

Incluso superando esos obstáculos, el maíz de Argentina no es competitivo frente al maíz estadounidense en este momento, debido al poco volumen disponible y la larga distancia de envío, dijo.

El tercer exportador mundial, Brasil, envía su maíz a Europa y no tiene un excedente significativo para que China aproveche.