Antofagasta. Los trabajadores de la mina Escondida en Chile, el mayor yacimiento mundial de cobre, debatirán este jueves una oferta final que lanzó la compañía para que depongan una huelga de casi dos semanas, en medio de un estancado diálogo con los dirigentes sindicales.

La protesta ha dado apoyo al precio mundial del cobre, en medio de temores por una falta de suministros.

La prolongada huelga ha obligado a la minera, que produce el 7% del cobre mundial, a declarar fuerza mayor para sus envíos de concentrado.

En una carta dirigida a sus trabajadores, la empresa ofreció pagar el 25 de agosto un bono clave de unos US$5.700, que ya había sido rechazado por los operarios, y subrayó los "graves perjuicios" de la paralización.

"Es nuestro deber tomar todas las acciones que sean necesarias para reanudar nuestras operaciones y garantizar el derecho al trabajo", expresó la compañía.

"Se han cumplido ya trece días de paralización ilegal y no es posible seguir sosteniendo esta situación", agregó.

El sindicato, en tanto, dijo que evaluaba la proposición para presentarla en la tarde de este jueves a sus afiliados.

"No llena las expectativas de la gente pero es un tema que tiene que resolver la asamblea", dijo a Reuters Marcelo Tapia, portavoz del sindicato.

El diálogo entre Escondida y su sindicato no mostró avances este miércoles principalmente por las diferencias en el bono, del que los trabajadores disminuyeron sus aspiraciones a unos US$8.800 desde los US$11.000 originales, en lo que consideraron una muestra de flexibilidad para negociar.

Para el sindicato, que agrupa a 2.375 operarios, la compañía debe realizar un mejor reparto de sus elevados ingresos a nivel global.

Escondida, controlada por BHP Billiton, ya habría dejado de producir unas 39.000 toneladas de cobre por los trece días de paralización, lo que equivale a unos 390 millones de dólares.

Escondida ha declinado hacer comentarios sobre las negociaciones.

Sin riesgo de contagio. Cubrir la demanda económica de los trabajadores costaría unos US$20 millones, menos de un día de producción en el enorme yacimiento. Pero analistas creen que ceder con premura podría sentar precedente para nuevos conflictos.

En tanto, una corte local acogió a estudio en la víspera una demanda del gremio contra la empresa por prácticas antisindicales, que incluyen llamadas telefónicas a trabajadores movilizados y a sus familias, que el sindicato calificó de intimidatorias.

La estatal Dirección Regional del Trabajo considera la huelga ilegal porque no se produce como parte de un proceso de negociación colectiva, lo que avala la posición de la empresa, que ya ha advertido de posibles despidos.

Pese a los temores de que el conflicto en Escondida pudiera expandirse a otros yacimientos, la organización que agrupa a las grandes minas privadas del país desestimó síntomas de contagio.

"Dentro del Consejo Minero tenemos distintos grupos y tenemos el comité laboral, que se comparte lo que ocurre en cada una de las minas, y no hemos visto eso", aseguró el presidente del organismo, Miguel Angel Durán.

Varios sindicatos ya habían descartado estar planeando acciones similares a Escondida.

El ejecutivo destacó que no será fácil para las minas privadas cumplir con sus expectativas de producción debido a los problemas que ha enfrentado el sector este año, con accidentes, paralizaciones, problemas climáticos y conflictos laborales.

Chile es el mayor productor mundial de cobre y suple un tercio de la oferta mundial.