El Índice de Confianza del Consumidor (ICC) aumentó 8.3% a tasa anual desestacionalizada durante enero del 2015, el mayor nivel en 25 meses, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), que elabora esta variable de manera conjunta con el Banco de México.

Después de permanecer trece meses en números rojos, con esta cifra se registraron tres crecimientos consecutivos y, al mismo tiempo, se revirtió en el corto plazo la tendencia descendente del periodo anterior.

Las perspectivas de los hogares mexicanos aceleraron al comienzo del 2015 en escenarios mixtos: continúa la caída en el precio del petróleo, recorte al gasto público, depreciación de la moneda nacional, debilidad en la actividad económica del país, expansión del consumo privado y niveles bajos de la masa salarial real de los trabajadores, a pesar de la desaceleración de la inflación.

El incremento del ICC derivó de los aumentos anuales, con ajuste estacionario, en los cinco componentes que lo integran y, además, éstos dibujaron una pendiente positiva.

El que se refiere a la situación económica actual de las familias, comparada con la de hace un año, pasó de 6.5% en diciembre a 8.5% en enero; este crecimiento significó el más alto en 46 meses y el cuarto ascenso seguido, tras tres caídas al hilo.

Mientras la percepción sobre su momento económico futuro, frente al actual, aumentó, por tercer periodo contiguo, de 2.8 a 5.8%, la tasa más elevada en casi cuatro años.

Las expectativas de las familias mexicanas sobre el presente económico de México, en relación con hace 12 meses, trazó una trayectoria ascendente, al transitar de 2.6 a 6.2%, la mejor variación anual en dos años.

El que capta la situación económica del país dentro de un año, respecto a la actual, mostró un incremento de 4.5% en el primer mes del 2015, después de caer 2.2% en diciembre pasado; esta alza anual fue la mayor en 24 meses.

El indicador que evalúa las posibilidades en el momento actual por parte de los integrantes del hogar, comparadas con las de hace un año, para efectuar compras de bienes durables, como muebles, televisor, lavadora y otros aparatos electrodomésticos, reportó la cifra más elevada en 32 meses (20.3% contra 13.7% previo).

En términos mensuales, la perspectiva de los consumidores presentó su segundo descenso consecutivo desestacionalizado, aunque con un menor pronunciamiento en relación al último mes del 2014, de 1.9 a 1.0 por ciento.

Esta caída fue consecuencia de disminuciones en los rubros referentes al momento económico actual y futuro de los hogares y los que valoran la situación económica presente de México y la posibilidad para adquirir bienes durables; sólo exhibió un dato positivo el apartado que evalúa la expectativa sobre la situación económica del país en 12 meses.

En su serie original y con comparaciones anuales, en enero del 2015 la Confianza del Consumidor ascendió 7.8%, cuando fue de 4.3% en el mes que lo antecede.