Rio de Janeiro. Una jueza federal de Brasil ordenó este lunes un alto inmediato a las obras de un nuevo terminal en el principal aeropuerto internacional de Sao Paulo, diciendo que las reglas de adjudicación no pueden ser ignoradas pese a la prisa en los preparativos para el Mundial de fútbol del 2014.

La decisión de la corte en Sao Paulo es un precedente preocupante para el gobierno de Brasil, que afronta problemas para expandir la capacidad de los aeropuertos de su país y construir estadios para el Mundial y los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016.

La jueza Louise Vilela dijo que estaba ordenando la detención de las obras en el aeropuerto Guarulhos porque la autoridad aeroportuaria estatal Infraero había entregado el contrato a una compañía llamada Delta Constructions sin un proceso de adjudicación.

Destacó que la decisión podía crear un "precedente peligroso" para las obras públicas en Brasil, permitiendo que se ignoren las reglas por las urgencias.

Infraero estima que las obras para construir otro terminal en Guarulhos podrían costar unos 1.200 millones de reales (unos US$700 millones). Con esto se podría doblar la capacidad anual del aeropuerto a 52,7 millones de personas para 2014.

Brasil planea permitir a compañías privadas construir y operar cinco grandes terminales de pasajeros, incluido el de Guarulhos, como parte de un esfuerzo mayor para acelerar los preparativos para la Copa del Mundo.