París. La caída de la producción de vino en los dos últimos años, causada por el arranque de viñas en Europa y por las condiciones climáticas, acerca la oferta mundial a la demanda, lo que puede crear "tensiones en el mercado", afirmó este jueves el director general de la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV), Federico Castellucci.

Los problemas pueden venir en la producción de derivados del vino, tanto vinagre como otros licores, precisó el responsable de la OIV en la presentación en París de la coyuntura vinícola mundial.

La caída de la producción, que mantiene ésta a niveles considerados "débiles", se produce esencialmente en Francia, España e Italia, que producen un 51% del total mundial.

Además de las condiciones climáticas, Castellucci apuntó que la Política Agrícola Común (PAC) que en los últimos años ha subvencionado el arranque de viñas tiene una gran influencia.

Y pidió a las autoridades de la Unión Europea (UE) que revisen esta política.

En particular, Castellucci señaló que hay regiones de Europa susceptibles de producir vinos de gama baja que pueden servir para surtir una parte creciente de la demanda.

En 2012 se produjeron en el mundo 250,9 millones de hectolitros de vino, según las estimaciones de la OIV, un descenso en torno al 6% con respecto al año anterior.

La caída es principalmente importante en Europa, donde se produjeron 15,7 millones de hectolitros menos, hasta los 141,3 millones, un descenso del 10%.

Francia se mantuvo como el primer productor mundial, con 42,2 millones de hectolitros, aunque su caída fue más pronunciada que en Italia, que le recortó distancias con 40 millones de hectolitros.

España, donde la política de arranque de viñas ha sido más pronunciada, se mantuvo como tercer productor mundial con 29 millones de hectolitros, un 11% menos.

En el ámbito mundial destaca el incremento del 13% de la producción china, del 7% de la estadounidense y del 20% de la chilena, mientras que cayeron la de argentina (-24%) y la brasileña (-14%).

España repitió como país con más superficie de viñas del mundo, algo más de un millón de hectáreas, con un frenazo en la reducción registrada en los últimos años por el final de la subvención al arrancado.

Entre 2008 y 2012, la superficie de viñas se ha reducido un 13% en España, frente a la caída del 7% registrada en Francia, segundo país del mundo en superficie con 800.000 hectáreas, e Italia, tercero con 769.000 hectáreas.

A nivel mundial, en cuatro años China incrementó 19% la superficie de viñedos, mientras que se mantuvo con pocos cambios en los otros grandes países vinícolas.

En Chile subió un 4%, mientras que en Argentina se redujo un 2% y en Brasil un 1%.

El consumo mundial de vino se mantuvo estable el año pasado, con Francia como líder (30 millones de hectolitros), seguido de Italia (22 millones) y Alemania (20 millones).

En España, el consumo de fino se situó en 9,3 millones de hectolitros, con una caída del 24% con respecto a 2008 que Castellucci explicó por los efectos de la crisis y que se notó esencialmente en la compra en restaurantes.

Además, el responsable de la OIV indicó que las campañas no han logrado promocionar el consumo de vino entre los más jóvenes.

En cuanto a los intercambios mundiales de vino, las cifras globales se mantuvieron estables, aunque el descenso de la producción incidió en una bajada del comercio a granel.

Italia repitió como principal exportador mundial de vino con 21,5 millones de hectolitros, seguido de España con 19,1 millones y de Francia con 15 millones.

América del sur exportó 11,2 millones de hectolitros, un 11% del comercio mundial.