Los precios del oro retrocedían este lunes, aunque seguían cotizando cerca de máximos de siete semanas por un declive del dólar y el desplome de las acciones ante las preocupaciones por la desaceleración de China y la incertidumbre en torno al momento en que la Reserva Federal subirá sus tasas de interés.

La baja se debía en parte por las fuertes pérdidas en el resto del sector de materias primas, con el crudo cayendo más de 3%, el cobre bajando un 2,5% a mínimos de seis años y la plata retrocediendo un 3%, a US$14,86 por onza.

A las 0952 GMT, el oro al contado caía un 0,5%, a US$1.154,81 la onza, ya que los inversores tomaban ganancias luego de que el metal alcanzó el viernes los US$1.168,40 la onza, su mayor nivel desde el 7 de julio.

El lingote ganó más de un 4% la semana pasada, el mayor avance desde mediados de enero.

El oro ha repuntado un 7,2% desde los 1.077 dólares la onza de fines de julio -su menor nivel de cinco años y medio-, pues se ha beneficiado de la incertidumbre generada por la sorpresiva devaluación del yuan chino y su impacto sobre el dólar.

La moneda estadounidense cayó un 0,8% y tocó su menor nivel en dos meses contra una cesta de monedas, dado que más inversores consideraban que ahora existe una menor probabilidad de que la Fed eleve su tasa de interés clave en septiembre.

Una posible demora de la Fed en empezar la normalización de la política monetaria estadounidense podría generar cierto interés de corto plazo por el oro.

Entre otros metales preciosos, el paladio al contado bajaba 2,4%, a 588 dólares la onza, mientras que el platino cedía 2,1%, a US$994,75 la onza.