El oro caía por debajo de US$1.430 la onza el martes, alejándose más del récord que alcanzó en la sesión previa, arrastrado por el retroceso del petróleo que alivió parte de las preocupaciones sobre su impacto en la economía global.

El oro ha subido 8,5% en las últimas seis semanas, debido a que los enfrentamientos en Libia y la turbulencia en el mundo árabe han alentado a inversores a buscar refugio.

El oro al contado operaba en US$1.427,50 la onza a las 15:11 GMT, frente a US$1.430,74 al cierre del lunes en Nueva York.

* Los futuros del oro estadounidense para abril perdían US$6,60, a US$1.428,20.

* La escalada de 18% que tuvo el petróleo en las últimas semanas elevó las expectativas de inversores por la inflación, en momentos en que los bancos centrales en todo el mundo se preparan para ajustar las políticas monetarias flexibles que han mantenido desde la crisis financiera, lo que perjudicaría al oro.

* Los precios marcaron un récord de US$1.444,40 y el petróleo repuntó este lunes cuando las tropas leales al líder libio Muammar Gadaffi lanzaron una contraofensiva contra los rebeldes que se alzaron ante su mandato de 41 años, aumentando los temores de que Libia se hunda en la guerra civil.

"Pese a la escalada de los disturbios en Libia, el oro ha tenido dificultades para afianzarse por encima de los máximos anteriores, con algunos inversores aparentemente contentos con asegurarse ganancias en estos niveles", dijo en Saxo Bank el analista Ole Hansen.

"Aún es muy pronto para saber si estamos bajando antes del próximo tramo de ganancias, o si realmente debe retroceder para que los compradores se sientan lo suficientemente cómodos para llevarlo a un nuevo rango", agregó.

"Dado el hecho de que no hemos logrado subir (el precio del oro) ante el mayor nivel de incertidumbre durante los últimos dos años, casi cualquier revés del precio del crudo tendrá un impacto en el oro y la plata", dijo Hansen.

Aviones de guerra libios atacaron este martes a las fuerzas rebeldes en el este del país, incrementando la ofensiva del Gobierno para recuperar terreno perdido en la insurrección contra Gaddafi.