Nueva York. El oro retrocedió hacia los US$1.400 la onza el martes, con lo que puso fin a una escalada de seis días sucesivos, debido a tomas de ganancias de inversores y a fuertes pérdidas en los mercados de acciones y otras materias primas.

El lingote declinó ante la fuerte baja de las acciones mundiales, aunque las revueltas en Libia dispararon los precios del crudo a máximos de 30 meses y reavivaron los temores sobre la inflación y de una desaceleración del crecimiento económico global si el malestar persiste.

Los inversores intercambiaron activos de mayor riesgo por bonos del Tesoro estadounidense, considerados un refugio seguro.

El oro ha sido utilizado como un factor especulativo, pues los participantes del mercado apuestan a que las crecientes tensiones políticas en el mundo árabe beneficiarán al lingote.

"Libia es una situación política, pero no necesariamente se va a desbordar. Hasta que haya nuevas señales de que (la tensión) se va a propagar más allá de Libia, el oro tomará un respiro", dijo Frank McGhee, director de metales preciosos del operador Integrated Brokerage Services.

El oro al contado retrocedió un 0,4 por ciento, a 1.399,85 dólares la onza a las 1906 GMT, tras haber caído hasta US$1.392,54.

Los futuros de oro en Estados Unidos para entrega en abril cerraron en US$1.401,10 un alza de US$12,50 respecto al cierre del viernes.

El lingote ganó un 1,3% el lunes y tocó un máximo de siete semanas, ante una escalada de la violencia en el norte de África y Oriente Medio, lo que elevó el interés en el metal precioso como un activo de refugio del riesgo.

La plata fue presionada junto con otros metales industriales y cayó hastaa un 4,3%, a un mínimo de US$32,39 la onza, porque inversores cerraron sus posiciones tras una escalada de tres días que disparó los precios casi un 4%.

Muammar Gaddafi prometió morir en Libia como un mártir en un exaltado discurso por televisión el martes, luego de que soldados rebeldes dijeron que una región del este del país se había liberado de su control en medio de una efervescente revuelta.

El paladio perdió un 6%, a US$802,97, su mayor baja diaria desde mayo.

El platino bajó un 3,3%, a US$1.786,50.