Londres. El oro se mantenía en máximos de siete semanas el jueves, impulsado por la escalada de violencia en Oriente Medio, lo que ha empujado al petróleo a su mayor nivel en dos años y medio y ha apuntalado los temores de inversores a un golpe inflacionario para la economía mundial.

Hasta mil personas podrían haber muerto en los disturbios en Libia, donde el miércoles, miles de personas celebraban la liberación de la ciudad oriental de Bengasi del control de Muammar Gaddafi, quien prometió aplastar la revuelta

El oro al contado subía un 0,3%, a US$1.414,45 la onza, a las 1005 GMT, tras subir cerca de un 8 % desde el 28 de enero.

Los futuros de oro para entrega en abril avanzaban un 0,1% a US$1.415,80 por onza.

La escalada de violencia en Libia, el tercer mayor productor de petróleo de África, llevó los precios del crudo Brent a máximos de más de dos años de unos US$120 por barril, un nivel que Deutsche Bank calificó como "una amenaza clave para el crecimiento global".

"El apoyo que vimos para el oro, dado lo que está pasando en Oriente Medio, tiene que ver con temas político, pero creo que tiene que ver más con las expectativas de una aceleración de la inflación, ante el rápido avance del petróleo", dijo el analista de Standard Bank Walter de Wet.

La plata al contado bajaba un 0,5%, a US$33,37 la onza.

El platino caía un 0,8%, a US$1.767,49 la onza.

El paladio perdía un 1,7%, a US$762,99.