Pese al apetito del grupo Alfa de México por hacerse a las acciones de Pacific Rubiales Energy y lograr su control, por ahora la compañía se mantiene como está, contrastando algunas informaciones que señalan que los mexicanos serían ya los dueños de petrolera.

La empresa desmintió el cambio de dueños y, aunque no descartó que esto pueda suceder, por ahora su preocupación es seguir siendo la petrolera privada más grande de Colombia, con una producción de 310 mil barriles brutos de petróleo, unos 150 mil netos.

Los rumores tomaron fuerza luego de que la compañía Alfa, de propiedad de la familia Garza, en junio de este año alcanzara el 12,26% de la participación accionaria y solo cuatro meses más tarde, el 21 de octubre, llegara al 18,98 %.

Hay que anotar que, de acuerdo con la regulación, para acceder a más del 20 % de las acciones de la compañía se requiere una Oferta Pública de Adquisición (OPA).

Pero lo cierto es que no solo la compañía Alfa estaría interesada en adquirir las acciones de los fondos de inversión y de los minoritarios para hacerse al control de Pacific Rubiales, sino también Lazard de Bermuda, que tiene 18,59 % de la participación, y Capital Group Companies Inc. de Estados Unidos, con el 13,01 %.

La compañía Pacific Rubiales es el resultado de la persecución del presidente Hugo Chávez a los directivos de la estatal petrolera de Venezuela, Pdvsa, lo que originó el despido de 22 mil funcionarios, entre ellos Ronald Pantin, quien durante 22 años formó parte del equipo de profesionales que ayudó a convertir Pdvsa en el segundo productor de hidrocarburos más grande del mundo, después de la compañía Saudi Aramco.

Con la reforma del presidente Álvaro Uribe a Ecopetrol, que dio paso a la creación de la Agencia Nacional de Hidrocarburos, los inversionistas pusieron sus ojos en Colombia y entre ellos estaban Pantin y su amigo, el geólogo Francisco Arata. Luego de varias visitas a Colombia y de diversas reuniones lograron armar un grupo con Miguel de la Campa y Serafino Iacono, al que llamaban los exiliados.

Logran unos contactos en Canadá, donde encuentran unos inversionistas que respaldan su proyecto de venir a explorar en Colombia en dos campos, uno de gas en Sucre (La Creciente) y uno de petróleo en los Llanos Orientales (Meta Petroleum), para lo cual utilizaron los dineros de los fondos de inversionistas.

Después de siete años de estar en el país, Pacific Rubiales es el segundo mayor productor después de Ecopetrol, con 70 bloques. Tiene inversiones en Puerto Bahía en Cartagena, una participación en varios oleoductos y es dueña de Petroeléctrica de los Llanos. Ahora están trabajando en lo que será la planta de licuefacción de la Costa Caribe.

Las directivas de la compañía insisten en que se mantendrán en el país y que seguirán tratando de poner en práctica el proyecto Star, con el cual se busca duplicar las reservas.

Por ser una compañía que está en bolsa, no descartan que otros accionistas puedan llegar, o los que están, a adquirir una mayor participación.

De acuerdo con Alejandra Méndez, analista de Serfinco, el rumor de la compra mayoritaria de acciones de Pacific no tuvo ningún efecto sobre la acción, que al cierre de esta edición se había valorizado 0,56% al situarla en $31.400.

Méndez señaló que en un escenario de que los mexicanos tomaran el poder de Alfa, no se podría pensar en que Pacific saliera del país, ya que todavía tienen una operación importante y que pese a que el contrato de Rubiales ya vaya a revertir, tienen prospectos como el campo CP6, para lo cual están haciendo inversiones importantes.

“Si se miran las cifras de la compañía, son cifras importantes y esto no significaría que vayan a tomar la decisión de dejar el país”, explicó.

De acuerdo con Alejandro Martínez, consultor de AMV, si hay inversionistas interesados en Pacific, es porque consideran que es una empresa fuerte y atractiva y que Colombia sigue siendo competitiva para los inversionistas y para la industria. Las ventas proyectadas para el tercer trimestre están en 164 mil barriles diarias.