La industria panadera Venezuela pasa las de Caín para producir el pan canilla, y argumentan que el precio regulado por el gobierno no les deja rentabilidad.

"La inflación y la no revisión oportuna del precio, hacen que nuestro trabajo cada vez sea más difícil", dijo Tomás Ramos, presidente de la Federación Venezolana de Industrias Panaderas (Fevipan).

Explicó que desde que se reguló el precio del pan de trigo salado, en 2003, las panaderías comenzaron a acumular rezagos en sus estructuras de costos. En marzo del año pasado, después de varios años sin ajustes, el Ejecutivo Nacional aprobó un aumento en el precio del pan de Bs 4,45 a Bs 5,52 el kilo y dejó regulada sólo la presentación más popular, la canilla.