La producción de sandías y otras cucurbitáceas no solo genera buenos dividendos, sin que además cerca de mil empleos directos en la temporada seca, específicamente en distritos como Antón y Penonomé donde, según publica Prensa, la producción de estos frutos ha aumentado últimamente.

El gerente de la planta de Ramafrut, en Río Hato Confesor Vásquez, indica que esta empresa de capital español invierte millones en producir y exportar sandías y melones. Además utiliza tecnología de punta, como sistema de riego por goteo, surcos plastificados y plantones injertados.

A la fecha, produce dos tipos de sandía y ha comenzado a trabajar sus plantaciones bajo cultivos injertados, utilizando las raíces del zapallo con tallos de sandía para hacer plantas más resistentes a las plagas y de mejor rendimiento. Según Vásquez, el 85% de su producción es destinado al mercado europeo, específicamente a la cadena Mercadona.

Cálculos de los productores revelan que el empleo del sistema de riego por goteo, y los mecanismos de alta tecnología hacen que el costo de producción de una hectárea bordee los US$4000, así dependiendo del peso y la variedad, una sandía puede costar entre US$5 y US$10 en el mercado europeo.