Panamá recurrió a Costa Rica para paliar la crisis de agua potable, confirmó hoy el ministro de Salud, Franklin Vergara, quien en medio de protestas instó a la población a tener calma y acatar los consejos sanitarios.

Luego de denuncias sobre el aumento de casos de diarrea y vómito, atribuidos al consumo de agua no purificada, el funcionario señaló que este lunes se espera la llegada a Panamá de un cargamento de agua embotellada procedente de Costa Rica.

Vergara confirmó además el inicio de una campaña de fumigación, para evitar una epidemia por el almacenamiento hídrico en cubos de uso casero, que puede atraer a los vectores, en referencia al Aedes aegypti, que transmite el dengue. Asimismo, recomendó hervir el agua y añadirle cloro antes de consumirla.

La crisis se originó en diciembre debido a las intensas lluvias que arrastraron enormes cantidades de lodo y sedimentos a los lagos en la cuenca del Canal de Panamá, que sirven de reservorio de agua cruda utilizada por las plantas potabilizadoras. Sin embargo, el problema se agudizó en las últimas semanas.

Más de un millón de panameños han sido afectados por la falta de agua, en un hecho sin precedentes que llevó al gobierno del presidente Ricardo Martinelli a declarar la emergencia como tema de Estado.

Sube el precio del agua embotellada. La poca agua embotellada distribuida en comercios locales dobló su precio, lo que se ha convertido en detonante de una ola de especulación que afecta la imagen del gobierno y deteriora su nivel de popularidad, en medio de un creciente malestar.

Pedro Acosta, secretario general de la Asociación de Usuarios y Consumidores de Panamá (Uncurepa), manifestó que el gobierno se ha negado a imponer un precio tope al agua embotellada, lo que provoca que la población esté "a merced de los especuladores".

La emergencia ha tenido un fuerte impacto en pequeños negocios como cafeterías, lavanderías, restaurantes, barberías y centros de lavado de automóviles, donde la falta de agua ha generado pérdidas.

Acosta advirtió que la crisis podría encubrir un plan para la privatización del estatal Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (Idaan), pero estimó que la población lo rechazaría porque la medicina sería "peor que la enfermedad". Añadió que el agua es un bien público y pertenece a todos los panameños.