El fabricante japonés de electrónica Panasonic estudia vender su filial de productos médicos y de salud, uno de los históricos pilares de la compañía, para poder sanear sus deficitarias cuentas, según adelantó este domingo el diario económico Nikkei.

La compañía con sede en Osaka (oeste nipón), cuenta actualmente con numerosas ofertas para hacerse con su división Panasonic Healthcare, entre las que se encuentran firmas japonesas y el fondo de inversión estadounidense Kohlberg Kravis Roberts & Co., detalló el diario.

La operación, que podría cerrarse en un monto cercano a los 100.000 millones de yenes (algo más de 800 millones de euros), se enmarca dentro de los esfuerzos de la compañía por reestructurar sus finanzas.

En este sentido, Panasonic prevé en este año fiscal 2012, que en Japón concluye el próximo 31 de marzo, una pérdida neta de 765.000 millones de yenes (6.140 millones de euros), en el que sería su segundo año consecutivo de números rojos.

En este objetivo de reducir sus pérdidas, que espera liquidar en 2015, fuentes de la compañía adelantaron a mediados de noviembre del año pasado un plan para recortar su plantilla en otros 10.000 puestos, en su mayoría en el extranjero, y que se sumarían a los 36.000 empleos que ya redujo en 2011.

La subsidiaria Panasonic Healthcare, especializada en productos como sensores de medición del azúcar en la sangre, audífonos o dispositivos médicos, obtuvo en 2011 un beneficio operativo de 8.800 millones de yenes (70,6 millones de euros), y ventas por valor de 133.600 millones de yenes (1.070 millones de euros).

Arrastrada por la caída en la venta de televisores, ordenadores o teléfonos móviles, y sumida en un proceso de reestructuración cuyo coste se estima en 440.000 millones de yenes (3.500 millones de euros), la empresa anunció que, por primera vez en 63 años, no pagaría dividendos durante el actual ejercicio 2012.