Como introducción a la discusión del IV Foro Multilatinas de AméricaEconomía, Marialisa Motta, directora de Desarrollo del sector privado en América Latina del Banco Mundial, citó un estudio sobre emprendimiento regional realizado por la institución. El estudio, según la ejecutiva, rompe los mitos sobre las micro y pequeñas empresas, y sobre la manera en que los gobiernos buscan apoyarlas. Los resultados del estudio demostrarían la poca efectividad de los programas y políticas públicas latinoamericanas que apoyan a este tipo de empresas.

El problema de fondo, para Marialisa Motta, es que hay una atrofia en el crecimiento y por eso es importante apoyar las políticas de innovación, la competencia y el acceso al financiamiento. Y explica: "Latinoamérica no es productivo porque tenemos muchas empresas pequeñas, demasiadas. Necesitamos más compañías grandes que puedan emplear a muchos más y en mejores condiciones".

Marco G. Monroy, director ejecutivo de MGM Innova Group,  un emprendedor colombiano que ha fundado compañías en los sectores más variados en diferentes países de Latinoamérica, afirmó que es necesario que existan posibilidades para conseguir capital emprendedor y no solo capital. "Hay más dinero de venture capital que oportunidades reales", advierte y agrega que es necesario que los gobiernos puedan ofrecer líneas de garantía que puedan reducir los riesgos.

Carlos Adams, el director de Franquicias del Corporativo Hoteles City, contó como después de un fracaso en 2000, la empresa aprendió a seguir un plan de trabajo estricto y a buscar diferentes oportunidades. La empresa cuenta hoy con más de 90 hoteles y se convirtió en pública hace unos meses.

Adams atribuye parte de su éxito a las alianzas estratégicas y a un modelo de franquicias. "Este sistema baja el riesgo del negocio y puede ayudar a otros emprendedores que existen, pero que no tienen el conocimiento o el capital para empezar un negocio".

Todos los exponentes coincidieron en la necesidad de que políticas públicas encaminen a las empresas hacia los gobiernos corporativos. "Muchos siguen en la informalidad por ignorancia no porque no quieran salir de ella", explicó Monroy, y añadió que “debería también ser una función social de la academia ayudar a esta transformación".

Para concluir, Marialisa Motta explicó que hay que buscar una manera más eficiente de encontrar quiénes realmente son los emprendedores que tienen posibilidades de crecer y convertirse en actores importantes, porque un alto porcentaje de los intentos terminan en fracasos.