Washington. El panorama económico para los propietarios de pequeñas empresas se mantuvo negativo al inicio del año, mostró este martes un sondeo de la Federación Nacional de Empresas Independientes.

"Los propietarios de pequeñas empresas comenzaron el 2010 de la misma forma en que terminaron el 2009: deprimidos", dijo el grupo, señalando que el índice de optimismo en la pequeña empresa se mantuvo en enero por debajo de la marca de 90 puntos que divide un panorama positivo de uno negativo.

Pero el grupo señaló que siete de los 10 componentes del indicador subieron el mes pasado, indicando que las condiciones comenzarían a mejorar pronto. Un mejor panorama del empleo, inventarios y gasto de capital llevaron a un alza en el índice de 1,3% en comparación con diciembre, dijo el grupo.

En enero, las pequeñas empresas tuvieron que rebajar sus precios y hacer frente a la inflación, mientras que sus ganancias se mantuvieron débiles, mostró el sondeo a los 2.114 miembros de la federación.

El aumento de los inventarios ha contribuído al reciente crecimiento del Producto Interno Bruto de Estados Unidos, pero las pequeñas empresas dicen que siguen liquidando inventarios y, con débiles tendencias en las ventas, tienen pocos incentivos para reabastecer sus existencias.

Sigue habiendo "aún más propietarios que planean reducir sus inventarios que los que piensan hacer nuevos pedidos", dijo la organización.

Al mismo tiempo, el crédito se ha mantenido lento, con los prestatarios que generalmente piden al menos un préstamo trimestral reportando mayores dificultades para acceder a préstamos desde niveles vistos en 1983.

"Se construyeron demasiadas casas, se abrieron demasiados centros comerciales, se establecieron demasiados restaurantes, se lanzaron demasiadas tiendas minoristas de descuento en el período del 2003 al 2007 y todos estos no pueden ser mantenidos por un consumidor que ahora elige ahorrar", dijo el grupo.

La nube negra que yace sobre las pequeñas empresas desde el inicio de la recesión a fines de 2007 ha comenzado, finalmente, a captar la atención de Washington. La semana pasada, el presidente Barack Obama anunció un nuevo programa de asistencia a la pequeña empresa, incluyendo un programa de préstamo mediante la Agencia para la Pequeña Empresa.

Pero la federación de minoristas dice que su informe demuestra que "Washington aún no entiende" el problema.

El nuevo programa de ayuda está mal enfocado, sostiene, ya que "sólo el 5% de los propietarios dicen que el 'financiamiento' es el problema principal, pero 31 por ciento cita las 'bajas ventas'".