El primer barril de la primera licitación de la Ronda Uno estará disponible en el mercado hasta el 2019 en el mejor de los casos, aunque en el caso extraordinario de una muy buena información sísmica y mucha suerte podría ser antes, de acuerdo con autoridades del sector energético.

En una reunión con el secretario de Energía, Pedro Joaquín Coldwell; la subsecretaria de Hidrocarburos, Lourdes Melgar, y el presidente de la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH), Juan Carlos Zepeda, los funcionarios coincidieron en que los cambios que hubo en el contrato para los 14 bloques de aguas someras son para que se convierta en un instrumento de largo plazo y en ellos se responde tanto a las necesidades del Estado mexicano como de los contratistas.

“No queremos que pase como en Venezuela, donde la negociación primera se hizo con un precio del petróleo muy bajo y en condiciones muy favorables para los contratistas y luego, con el alza en el precio del hidrocarburo, se convirtieron en instrumentos donde el Estado salió perdiendo”, dijo el titular de la CNH.

Pedro Joaquín Coldwell refirió que hubo cambios en el contrato, en los cuales participaron los posibles contratistas, y la actitud de la Secretaría de Hacienda fue de apertura con el fin de lograr un instrumento que le pueda dar estabilidad a las dos partes en el largo plazo.

Lourdes Melgar, subsecretaria de Hidrocarburos, explicó que en un primer momento Pemex se quedó con una buena parte de las reservas petroleras y quería más, pero esto fue en un ambiente en el que los precios del petróleo rondaban los US$100.

“Pero la relación entre el Estado y el contratista no es de iguales”, aclaró, lo que significa que el Estado va a capturar siempre las utilidades de la producción; ya que si el precio del petróleo mejora, la manera en que está diseñado el contrato servirá para que ambos se beneficien, pero siempre en una mayor medida el dueño de las reservas.

Para las autoridades, la no participación de Pemex en esta primera parte de la Ronda Uno es importante porque es un elemento que da la sensación de piso parejo, ya que todas las empresas tuvieron acceso a la misma información en el cuarto de datos y eso es material suficiente para que todas partan de un denominador común.

Lourdes Melgar, subsecretaria de Hidrocarburos, explicó que en un primer momento Pemex se quedó con una buena parte de las reservas petroleras y quería más, pero esto fue en un ambiente en el que los precios del petróleo rondaban los US$100.

“Ahora las cosas cambiaron, ellos tienen más de 80% de las reservas y es mejor que en este momento se pongan a trabajar en estas zonas en lugar de querer participar en las licitaciones de los bloques de la Ronda Uno”, dijo.

Al final del día, concluye, por el momento y en este caso específico es mejor que no esté Pemex, que tiene mucho trabajo por hacer.

“Hasta ahora Pemex no ha definido nada (sobre sus asociaciones). Entiendo que en este momento está la revisión de los proyectos”, manifestó Pedro Joaquín Coldwell.

En suma, para las autoridades el reto de este proceso es la transparencia y que al menos entre 40 y 50% de los 14 bloques que están en licitación tenga un ganador. Esa, por lo pronto, es la meta.