La situación más grave en el sector bancario se encuentra en Europa por eso es necesario el ejercicio de análisis de calidad de los activos que va a acometer el Banco Central Europeo (BCE), según el Banco de Pagos Internacionales (BPI).

"La situación más grave sigue encontrándose en Europa, pero los bancos de esta región han redoblado sus esfuerzos durante el año pasado", dijo el BPI en su último informe anual en el que analiza la situación de los mercados financieros desde abril del año pasado y hasta finales de marzo de 2014.

El BPI, que este domingo celebró su Asamblea General Anual en su sede central en la ciudad suiza de Basilea, añade que "el elevado endeudamiento es la principal fuente de vulnerabilidad de los bancos".

"El sector bancario ha avanzado en su recuperación, pero la recuperación de los balances sigue incompleta", señala el BPI.

Los bancos han mejorado su capital mediante beneficios no distribuidos pero los avances no han sido uniformes por ello será fundamental, según el BPI, "conseguir una rentabilidad sostenible para culminar esta tarea".

Muchos bancos han adoptado modelos de negocio más conservadores que garantizan una mayor estabilidad de los beneficios, han reducido los activos ponderados por riesgo y se han retirado prácticamente de los mercados de capitales, según el BPI.

Añade que los bancos acumulan capital con más rapidez de lo previsto y su rentabilidad mejora, pero "en algunos países persisten los problemas relacionados con la calidad de los activos".

Los beneficios no retribuidos de los bancos de todo el mundo representan 2,8 puntos de los 4,1 puntos porcentuales del aumento del coeficiente de capital bancario sobre los activos ponderados por riesgo entre 2009 y 2013.

El coeficiente de beneficios no distribuidos mediante dividendos descendió en casi 13 puntos porcentuales hasta el 33 %.

Fuera de la zona del euro, los beneficios antes de impuestos de los bancos mejoraron el año pasado, pero se mantuvieron por debajo de la media anterior a la crisis, según el BPI.

En la zona del euro, los beneficios de los bancos mantuvieron su atonía por las tensiones de la deuda soberana, que sigue "afectando a la calidad de los activos y el estancamiento de la economía redujo los ingresos".

El BPI observa que se ha disparado la emisión de instrumentos de baja calidad crediticia como los bonos soberanos de países de la periferia de la zona del euro y los instrumentos híbridos de deuda bancaria.

"Los bancos aún tienen que dar pasos importantes para reforzar su resilencia y garantizar la sostenibilidad a largo plazo de sus modelos de negocio", según el BPI.

Las instituciones financieras de una serie de países afectados por la crisis deben sanear aún más sus balances mediante el reconocimiento de pérdidas y la recapitalización.

El BPI también enfatiza "el valor de análisis de la calidad de los activos del BCE, que trata de acelerar la reparación de los balances, constituyendo así la base de unas pruebas de resistencia creíbles".

Las compañías aseguradoras se recuperan de la crisis pero están expuestas al riesgo de los bajos tipos de interés, si bien el BPI considera que los productos derivados ofrecen una buena cobertura para afrontar el riesgo de desajuste entre la duración de activos y pasivos.