La aerolínea Mexicana se encuentra en una fase crítica en momentos en que sus nuevos dueños definen un esquema para evitar que suspenda definitivamente sus vuelos, dijo el lunes el secretario de Comunicaciones y Transportes, Juan Molinar.

"Tenemos el compromiso de trabajar durante 10 días, el fondo, diferentes bancos (acreedores) y el propio Gobierno para revisar el esquema que pueda darle salida a este enorme esfuerzo de inversionistas privados para darle vida a Mexicana".

Empresarios locales reunidos en el grupo Tenedora K compraron el 95% de las acciones de la controladora de Mexicana, para salvarla de la bancarrota, dijo este sábado la operadora de fondos de inversión de capital privado Advent International, que asesora la operación.

"No está resuelto el problema, está en una fase crítica (...) en la cual los (...) inversionistas privados, ponen dinero, asumen los riesgos y buscan encontrar la solución a los problemas de deuda de la compañía", dijo Molinar a Radio Fórmula.

Mexicana, una de las dos mayores aerolíneas del país, pidió este mes protección judicial frente a sus acreedores en México y Estados Unidos.

La compañía, que tiene un pasivo total cercano a los US$1.000 millones, ha dejado de vender boletos y ha reducido sus vuelos al igual que sus filiales de rutas domésticas MexicanaClick y MexicanaLink, por elevados costos de operación y laborales.

"Tenemos el compromiso de trabajar durante 10 días, el fondo, diferentes bancos (acreedores) y el propio Gobierno para revisar el esquema que pueda darle salida a este enorme esfuerzo de inversionistas privados para darle vida a Mexicana", dijo Molinar.

Tenedora K busca capitalizar a las tres aerolíneas y hacer una reestructuración condicionada a acuerdos laborales, operativos y financieros.

Mexicana de Aviación requiere de, al menos, US$100 millones  para continuar operando, había dicho en días recientes su entonces director, Manuel Borja.