Asunción. El sistema financiero paraguayo tiene entre US$1.600 y US$1.700 millones para prestar y el país debería aprovecharlos para impulsar mega proyectos de infraestructura que hagan sostenible el crecimiento económico, dijo el titular del Banco Central.

El Producto Interno Bruto del país más pobre de Sudamérica crecerá por lo menos 6% este año, según las estimaciones oficiales más conservadoras, gracias al buen clima que favoreció al sector agropecuario, motor de la economía.

Los ingresos por las ventas externas de soja y carne vacuna, principales productos de exportación, dieron mayor liquidez a un sistema financiero local que busca un vehículo seguro para invertir, dijo Jorge Corvalán en el Foro de Reuters sobre Inversión en América Latina.

"Los banqueros tienen suficientes recursos para financiar todo tipo de proyectos. Los clientes buenos están satisfechos y aún así sobran recursos. El sistema financiero está queriendo utilizar otros vehículos, necesita mega proyectos", señaló el funcionario.

"Creo que la pieza clave que va a dinamizar la economía son las concesiones de rutas y aeropuertos porque esos son proyectos que absorben mucho capital", agregó.

Según Corvalán, el sistema financiero tiene cerca de US$1.000 millones en forma de Instrumentos de Regulación Monetaria y entre US$300 y US$400 millones en la cuenta corriente del Banco Central. El resto que completa la cifra se encuentra depositado fuera del país.

En Paraguay operan 15 bancos, de los cuales tres son sucursales extranjeras directas y cinco son de propiedad mayoritariamente extranjera.

Un plan para mejorar rutas, ríos y aeropuertos mejoraría la competitividad del país, que no tiene salida al mar, a la hora de exportar.

El gobierno del presidente socialista Fernando Lugo lanzó a finales del año pasado un ambicioso paquete de obras viales que contempla la concesión al sector privado de importantes rutas por 25 años con una inversión de unos US$450 millones.

Pero la iniciativa depende de la aprobación del Congreso de mayoría opositora, que mantiene constantes roces con el mandatario, un tira y afloje que ha trabado otros planes económicos del oficialismo en las cámaras.

Seguridad. A esto se suma un clima de inseguridad que creció tras la declaración semanas atrás de un estado de excepción en cinco departamentos del norte del país dedicados principalmente a la cría de ganado, para facilitar la captura de un grupo armado de izquierda responsable de secuestros y asesinatos.

Corvalán aseguró que el clima político en Paraguay siempre ha sido efervescente, que los inversores conocen los riesgos e igualmente apuestan a futuro.

"Aún con este estado de excepción, aún con este clima de ruido político, la gente invierte porque creo que detecta muy bien los riesgos y dice puedo avanzar", sostuvo.

"No vemos una estampida sino al contrario, últimamente inclusive tenemos presión de apreciación de nuestra moneda, lo que quiere decir que están viniendo más recursos", añadió.

Según el funcionario, entre febrero y abril los depósitos en dólares crecieron 400 millones, mientras los depósitos en moneda local se mantuvieron casi sin variaciones.

Paraguay, que tiene unos 5,6 millones de habitantes de los cuales cerca de 40% es pobre, es uno de los países con menor recepción de inversiones extranjeras debido en gran parte a los escándalos de corrupción que salpicaron a los últimos gobiernos.

Las principales firmas extranjeras radicadas en el país operan en el sector agrícola en la exportación de soja y en telecomunicaciones.

"Paraguay tiene buena tierra, buena agua y buen clima. No tiene terremotos, no tiene esos grandes dramas. Y las inversiones están surgiendo", sentenció.