Pese a la necesidad de contar con provisión continua y constante de agua en el Chaco paraguayo, la Cámara de Diputados volvió a posponer el tratamiento del proyecto de ley sobre construcción de acueductos en esta región del país, por lo que en la sesión de este jueves no se hablará sobre el tema.

El impulsor del proyecto de ley, el diputado Óscar Tuma (Partido Colorado), afirmó que la postergación del tratamiento de ese plan es un recurso utilizado por algunos sectores, que no se atreven a decir “no” a la iniciativa.

Es que no hay argumentos para negar la construcción del sistema de acueductos en el Chaco, por lo que simplemente apelan a dejar sin quórum las sesiones o directamente no lo incluyen en el orden del día.

En su opinión, esto ocurre debido a que “hay muchas personas que se están llenando los bolsillos” con la bandera del acueducto estatal, ya que solamente en consultoría  se han gastado más de G. 70.000 millones (US$15,9 millones), apuntó.

En contrapartida, no se ha instalado en suelo chaqueño un solo caño para trasladar el agua.

Con relación al alcance del emprendimiento, Tuma indicó que una vez aprobado el proyecto  y promulgada la ley, esta garantizará el desarrollo del Chaco paraguayo, ya que cualquier industria interesada podrá instalarse en la región e invertir en un acueducto, para tener provisión continua de agua.

Ya en el 2010 se había aprobado en Diputados y Senadores la Ley Nº 4270, sobre acueductos para el Chaco, pero en enero de 2011, el Ejecutivo lo vetó en forma  parcial.

Por eso, el proyecto actual prevé algunas correcciones respecto al texto original e incluye, por ejemplo, provisión de agua desde los sectores público y privado, tanto cruda como tratada.

En cuanto al tratamiento del proyecto de ley, Tuma señaló que antes de julio debe estar aprobado y en el corriente año, el Ejecutivo debería promulgarla.

Para el diputado Carlos Soler, del Partido Patria Querida, no se debe postergar la aprobación de esta ley por diferencias partidarias.

“No podemos seguir dilatando por cuestiones políticas, porque nadie puede oponerse a la provisión de agua para el Chaco”, afirmó.  

Además reconoció que siempre hubo excusas para no proveer soluciones que permitan atender el derecho humano básico del acceso al agua para los chaqueños y lamentó que  los sucesivos gobiernos hayan dado la espalda a la Región Occidental del país.    

Según Soler, Patria Querida acompaña la iniciativa de que tanto el Estado como empresas privadas inviertan en la instalación de acueductos, ya que otros sistemas de provisión de agua son solo soluciones parche.   

No obstante, apuntó la necesidad de reglas claras en la ley, de modo a que se tenga en cuenta la cantidad necesaria de agua para consumo humano, principalmente  indígenas.    

La inversión privada es la que genera riquezas, y en un caso como este, amerita que las empresas inviertan.

Esto traerá innumerables mejoras para los compatriotas de esa región, al mejorar su condición de vida.

Trabas desde hace 17 años. El proyecto de instalación de al menos un acueducto en el Chaco paraguayo se tiene desde hace 17 años; sin embargo, los sucesivos gobiernos trabaron toda iniciativa.

Incluso se llegó a formar una Comisión Acueducto, que utilizó G. 102.088.650.353 del presupuesto del Estado entre los años 1999 y 2012, pero hasta hoy no se ha instalado un solo metro de tubería.

Actualmente hay un proyecto de instalación de acueducto en el Ministerio de Obras Públicas (MOPC), pero está varado por falta de disponibilidad presupuestaria.

Pese a la incapacidad del Estado de realizar la obra, las autoridades se niegan a que el sector privado tome la posta.