Asunción. El gobierno de Paraguay anunció este lunes que exigirá a Argentina por escrito el pago de US$94 millones que le resta por recibir de la cesión de parte de la energía producida por la hidroeléctrica de Yacyretá.

El canciller paraguayo, José Félix Fernández Estigarribia, dijo que este lunes remitirán una nota oficial a las autoridades argentinas para exigir el pago, como ya hizo público el propio presidente paraguayo, Federico Franco, a comienzos de mes.

Con esa carta no se busca "acelerar el pago, sino a que se pague todo" lo que debe Argentina, aseveró el jefe diplomático en comunicación telefónica con la radio asuncena Primero de Marzo.

"Ha habido un atraso sistemático en el pago del dinero de Yacyretá que casi se volvió una costumbre y eso es lo que queremos terminar con la nota de protesta. Creo que es la primera vez que se hace así", explicó.

Paraguay recibió de Argentina en diciembre pasado, tras una serie de reclamaciones, US$36 millones y le resta percibir otros US$94 millones como pago por la cesión de parte de la energía que le corresponde en la central binacional de Yacyretá, según explicó la Cancillería en su día.

El gobierno paraguayo acordó con su homólogo de Argentina el pago anual de US$130 millones por esa cesión y el plazo de pago para la partida correspondiente a 2012 vence el 28 de febrero próximo, según precisaron.

Paraguay tiene derecho al 50% de la energía producida por Yacyretá y el mismo porcentaje en la hidroeléctrica de Itaipú, que comparte con Brasil, pero ante la falta de una línea de distribución eficiente y una menor demanda cede a los países vecinos el excedente que le corresponde.

En el caso de Itaipú, Paraguay recibe desde 2011 un pago de US$360 millones anuales.

Franco, que asumió la Presidencia el 22 de junio pasado tras la destitución de Fernando Lugo en un controvertido juicio político, expresó en reiteradas ocasiones que su país debe dejar de ceder a Argentina y Brasil la energía que le corresponde de ambas centrales de electricidad.

La destitución de Lugo provocó el 29 de junio pasado la suspensión de Paraguay de la Unasur y el Mercosur, lo que ha tornado tirante la relación de este país con sus socios regionales.