Si el Consejo de Administración de Itaipú no aprueba la nueva tarifa de la binacional –US$ 24,30 por KWmes–, el déficit que se desplomaría sobre este ejercicio ronda los US$500 millones. La conclusión se desprende del cotejo de las cifras correspondientes al 2011 y las recomendadas para el presente año.

El Directorio Ejecutivo de la entidad paraguayo-brasileña, uno de los dos organismos de su alta administración –el otro es el consejo–, en su reunión del 1 de diciembre de 2011, decidió “someter a la probación del Consejo... la propuesta de presupuesto económico global de la Itaipú para el ejercicio 2012...”.

Pese a que en el parágrafo único de la resolución del Directorio del 1 de diciembre se lee “en la hipótesis de alteración del costo unitario del servicio de electricidad...”, en la sesión del día 14, o sea trece días después, en esa instancia se confirmaba que el costo unitario había sido incrementado de US$ 22,60/kWmes a US$ 24,30/kwmes, con base en las conclusiones técnicas de un organismo especializado de la entidad que responde a las siglas Cecuse.

Según el acta de la sesión de referencia, el ex director jurídico ejecutivo, Eusebio Ramón Ayala, en el marco del debate que se produjo, especialmente con el director general brasileño, Jorge Miguel Samek, explicó que ese estilo de redacción respondía a una “estrategia de comunicación”.

En otras palabras, presentaron en los anexos I y II las cifras del nuevo presupuesto sin mencionar aún que el monto global de la columna “Recursos” depende de la aplicación de la nueva tarifa. Obviamente, a sabiendas de que esa variación generaba fuerte resistencia en Brasil.

...O, como explicaba Samek, también en la sesión del día 14, “aún no conseguían el ok de la presidenta Dilma Rousseff” y que los ministros y consejeros brasileños no cuentan aún “con respaldo suficiente para decir que se aplique...”.

El riesgo del déficit

El directorio de la binacional sometió al Consejo un presupuesto que ronda los casi US$4.000 millones, US$3.931.141.800 exactamente.

El plan de ingresos y gastos que aplicaron el año pasado, con la tarifa de US$ 22,60 por kWmes, es de US$ 3.440.850.000.

Luego, si cotejamos ambas cantidades concluiremos que la binacional, si no ajusta su tarifa, y aplica el plan de gastos que proyectó para el 2012, tendrá un faltante de US$ 490.291.800, salvo que recurra a la tijera e implemente una reducción de erogaciones por esa suma.

Si comparamos los grandes renglones de la columna “Aplicaciones” de Itaipú, veremos que en el renglón “servicios de la deuda con Eletrobrás”, por ejemplo, hay un aumento de US$ 62.181.100; el de gastos de explotación, una variación hacia arriba de US$ 211.180.000.

Puede observarse asimismo que el costo del servicio de electricidad en 2011 fue de US$ 3.291.012.000 y que para este ejercicio subirá a US$3.538.666.000.

Si el “ok” de la Presidenta brasileña demora, con este plan de gastos, como en el pasado, la binacional recurrirá a los préstamos y la bola de nieve de la deuda espuria comenzará de nuevo a rodar, incluso más allá del 2023.

Casi US$4.000 millones. El presupuesto económico global de Itaipú binacional para este año trepa a US$ 3.931.151.800 dólares (equivalente al 35% del plan de gastos del Estado paraguayo, déficit incluido, para el presente año). Como en todo presupuesto, los gastos o “aplicaciones” se ejecutan si los ingresos o “recursos” lo permiten. En el caso del Estado paraguayo, básicamente, se debe a los impuestos pagados por los contribuyentes; en el de Itaipú a su tarifa. El Tratado de Itaipú consagra que su tarifa sea el fiel reflejo de sus gastos, luego contemplar el microclima que reina en el país de sus clientes no solo transgrede el tratado, sino vuelve inviable una empresa como la binacional.