Aunque en principio intentó dar a entender que revisaría el acuerdo suscrito entre Petropar y Pdvsa, que prevé la adquisición de los petro-bonos, a través de un sistema fiduciario, con la intermediación de un banco extranjero, Escobar señaló posteriormente que está en conocimiento del proceso de negociaciones con la petrolera del país caribeño a través de la prensa, pero que está convencido de que “es una deuda que hay que pagar de la manera más transparente posible”.

Preguntado si, en todo caso, podría suspender las negociaciones, que prácticamente está en sus fases finales, contestó: “Yo hablé poco con el Presidente de la República, que está de viaje, pero a su regreso él me va a dar las instrucciones de cómo llevar adelante el pago de esta deuda. No estoy diciendo que quedará suspendido (todo lo que ha hecho González Meyer), sino que voy a analizar detenidamente, ahora me voy a enterar de todo eso y oportunamente les daré mi posición de cómo finalmente llevaremos adelante el pago de la deuda con Pdvsa”.

El hasta antes de ayer gerente general de la alcoholera de Mauricio José Troche, propiedad de Petropar, manifestó igualmente que asume el cargo “con mucha responsabilidad, y daremos continuidad a los trabajos realizados por el presidente saliente, González Meyer, y estoy convencido de que hizo un buen trabajo en Petropar, y vamos a seguir con los proyectos que sean beneficiosos para el país”, dijo.

Apoyo a retiro masivo. En otro momento, preguntado sobre la resolución emitida por González Meyer, por medio de la cual decidió pagar más de G. 6.200 millones a unos 20 empleados que se “acogieron” al retiro voluntario, Escobar manifestó que tiene que analizar el caso; sin embargo, expresó apoyo a la decisión del presidente anterior. “Yo también en Troche (en la alcoholera) tengo gente que se quiere acoger al retiro voluntario, hay funcionarios que ya no rinden a la institución, ya no producen que, por el contrario, es un gasto, y si uno calcula si va a esperar que se jubile en tres años y va a llevar mucha más plata, que lleve ahora menos y que se vaya. Si en tres años va a llevar G. 500 millones de guaraníes, sin hacer nada, pero ahora lleva G. 200 millones, la segunda opción es más conveniente para la institución, porque (de hecho) ya no está aportando nada. Yo voy a hacer lo que le conviene a la institución y a la patria, y todo lo que está encuadrado dentro de la ley”, enfatizó.

“No soy amigo de Lugo”. Por otra parte, requerido sobre su supuesta amistad con el presidente Fernando Lugo, aseguró que conoció al titular del Ejecutivo “cuando fue llamado” a ocupar el cargo de gerente en la destilería de Troche. También negó que su hermano (el sacerdote católico Jovino Escobar) fuera el “secretario” de Lugo en sus tiempos de obispo en la Diócesis de San Pedro del Ycuamandyyú. “En aquellos tiempos mi hermano se desempeñaba como sacerdote en el departamento del Guairá, y fue a préstamo a San Pedro, y fue destinado como religioso de la localidad de Guayaybí.

En cuanto a la versión de que, de todas maneras, era muy amigo de “monseñor Fernando Lugo”, Sergio Escobar manifestó que no eran amigos, tal como se ha venido publicando, sino conocidos dentro de la Iglesia.

No admitirá presión alguna. Al entregar el mando al nuevo titular de Petropar, Sergio Escobar, el ministro de Industria y Comercio, Francisco Rivas, aseguró el “total y absoluto” apoyo del Poder Ejecutivo y del MIC al citado funcionario. “La honestidad ante todo, y (usted) puede estar seguro de que no va a recibir presión de ninguna laya para que pueda ejercer sus funciones como tiene que ser, esa es una orden de la presidencia de la República. Así se ha manifestado, yo puedo dar fe de eso, porque en estos dos años y medio que estoy acá jamás me habían propusieron cosas deshonestas”, dijo.