La fachada barroca de la Catedral de La Habana se ilumina con Arte Luz, en estos días, con motivo de la visita del papa Benedicto XVI.

La obra de arte que con grandilocuencia detallan los cubanos, es posible gracias al dinero de la entidad binacional Itaipú, hecho que se desprende de una publicación realizada por Radio Cadena Agramonte, en su dirección electrónica.

Según datos, el templo católico ubicado en la que fue la Plaza de la Ciénaga quedará decorado con un mapping de luces de espectacular diseño con imágenes proyectadas sobre las paredes del edificio, dibujando un ambiente único.

Algo semejante que se hizo en Paraguay durante el bicentenario y costó más de US$200.000. “Este evento cuenta con el auspicio de la fundación brasileño-paraguaya Parque Tecnológico de Itaipú”, resalta.

La entidad binacional es una empresa paraguayo-brasileña, instituidora de la Fundación Parque Tecnológico, a la que se cita.

La directora ejecutiva del Parque Tecnológico Itaipú, Rocío Robledo, expresó este martes que el auspicio fue otorgado por la directiva brasileña de la fundación y que “no tiene nada que ver con Paraguay”.

Pese a querer derivar toda responsabilidad a las autoridades brasileñas, es bien sabido que el presupuesto y los gastos de la binacional son aprobados por un directorio único, conformado por brasileños y paraguayos, en forma conjunta.

El apoyo de la entidad binacional habría gestionado el embajador paraguayo en Cuba, Luis Domingo Laíno, quien es hijo del consejero de la binacional, el político liberal Domingo Isabelino Laíno.

El diputado de Patria Querida Sebastián Acha criticó este martes el financiamiento, manifestando que esto demuestra que al gobierno no le importa en lo más mínimo el sufrimiento del pueblo paraguayo.

En los primeros años de gobierno de Lugo, el arzobispado de Asunción a cargo de Monseñor Pastor Cuquejo había solicitado a la entidad binacional ayuda para dotar de acondicionadores de aire a la Catedral de Asunción.

Según el arzobispado, el templo, por su condición de patrimonio histórico, tiene algunos sectores que ni siquiera se pueda abrir para airear por lo que era necesario dotarla de estos equipos.

Cuando Mons. Cuquejo solicitó ayuda personalmente al entonces director de la entidad, Carlos Mateo Balmelli, este le negó, según confirmó el mismo. “No correspondía, como tampoco corresponde esto”, dijo.

Otros templos como el de San Francisco y La Encarnación, ubicados en Asunción, también aguardan ayuda para su restauración.