Pilar. Temporal de viento, tormentas eléctricas y precipitaciones se registraron anoche en la ciudad Pilar, capital del departamento de Ñeembucú del Paraguay.

Hasta entrada la noche del miércoles, el pluviómetro marcaba un total de 50 milímetros de agua caída. Esta cantidad es aún insuficiente, considerando la prolongada sequía que afecta al departamento de Ñeembucú.

Sin embargo, según los representantes de Meteorología, la lluvia continuaría hasta la fecha, lo que abre esperanza para la agricultura y la ganadería.

Sin duda, los labriegos han sido los más castigados por el fenómeno climático, que se caracterizó por la ausencia de precipitaciones durante los últimos meses.

Numerosas siembras, especialmente de productos de autoconsumo, se perdieron, y otras más resistentes, aún cuando llegaron a fructificar, alcanzarían rendimientos por debajo de lo previsto.

Los ganaderos de la zona seguían esperando que las precipitaciones fueran más copiosas, de manera a poder regresar el agua a esteros y aguadas.