Asunción. El valor bruto de la producción en el sector construcción creció 285% en nueve años, de 2000 a 2009, de acuerdo con los datos brindados por el Banco Central del Paraguay.

En cuanto al consumo intermedio de la actividad económica, el incremento alcanzó 268%. Se trata del rubro que registró mayor progreso en el lapso señalado, después de ciertos renglones de la economía nacional como la ganadería y producción de carne.

En el cuadro se puede verificar que el consumo intermedio registrado en el sector de la construcción aumentó de 909.401.426.000 a 1.093.199.364.000 guaraníes, de 2000 a 2009.

Asimismo, el valor bruto de la producción se incrementó de 2.639.208.395.000 a 10.151.570.049.000 guaraníes.

Se trata del tercer rubro de mayor progreso, teniendo en cuenta las dos variables mencionadas, después del sector cárnico (366%) y el área de las comunicaciones (272%).

En 2010, la construcción creció 14% y su incidencia en el progreso económico logrado el año pasado fue fundamental. Además, se prevé mayor aumento para este 2011, toda vez que no falten los insumos básicos como el cemento, las varillas y otros materiales.

Para tener una idea de lo fundamental que es el cemento para este sector, la Cámara Paraguaya de la Construcción (Capaco) difunde que por cada bolsa de pórtland que falta en el mercado local, dejan de trabar tres obreros.

Es decir, debido al faltante de 20.000 bolsas de cemento por día para satisfacer la demanda, se tienen alrededor de 60.000 obreros desempleados. Eso, atendiendo a que la Industria Nacional del Cemento (INC) provee diariamente 40.000 bolsas del material y, además, ingresan 20.000 bolsas por medio de la importación. Por consiguiente, de las 80.000 bolsas que son requeridas, solo se tienen 60.000 unidades del producto para atender la necesidad global del mercado local.

Capaco cuestiona incremento de intereses

La presidenta de Capaco, Ana Luci Porro, advirtió sobre el impacto que tendrá en el sector de la construcción la disposición del BCP sobre incrementar los intereses de los préstamos.

Si bien es una medida que busca desalentar la inflación, para Porro es también un “freno a la iniciativa privada” y, consecuentemente, constituye una disminución de la necesidad de mano de obra.

Al tener mayores intereses, son menos las empresas que accederán a los préstamos y eso significa un perjuicio para la generación de empleos.

Por otro lado, el gremio de los constructores celebró la disposición del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) acerca de contar con una nueva fórmula de reajuste de precios de las obras.

Anteriormente, el MOPC y todo el sector público tenían como parámetro el precio oficial de la INC para establecer los valores de las obras. Pero como la cementera estatal constantemente tiene problemas, el material debía ser comprado de los distribuidores o revendedores y los sobrecostos eran absorbidos por las empresas constructoras.

A partir de las próximas licitaciones de obras, al menos en el MOPC, el parámetro a ser tenido en cuenta será el precio del mercado, “que es lo más lógico”, según la presidenta de Capaco. Con esta disposición, las empresas podrán crecer y podrán disponer de mayores recursos para generar más empleo, finalizó Porro.