Asunción. Las fraccionadoras Gastotal SA y Lima SACIA, del Grupo Fabiola, invirtieron unos US$700.000 en tankaje en su planta de San Antonio, para almacenar reservas de gas licuado de petróleo (GLP), ante la crisis desatada entre el gobierno argentino y las petroleras, lo que provoca una restricción en los envíos del producto hacia Paraguay y en varias ocasiones desató fuertes desabastecimientos en el mercado interno paraguayo.

Dichas esferas se suman a otros dos cilindros alquilados por la misma compañía privada de la estatal Petropar, lo que le posibilita “stockearse” por unos dos meses.

A su vez, el emblema brasileño Petrobras también radicó y sigue inyectando inversiones en su terminal de operaciones y logística, de Villa Elisa. Según indicó su gerente general, José Otavio Alves de Souza, para este año pretenden concluir las obras de ampliación de los tanques de gas, entre varios otros proyectos, para los cuales destinarán unos US$38 millones.

Con relación a la provisión al público de gas para este año, por parte de Petrobras Gas SRL, su gerente, Javier Codas Acosta, dijo que la compañía viene ejecutando un plan de contingencia ante la crisis energética argentina y ante los sucesivos recortes a nuestro mercado.

Para la temporada crítica de invierno, en donde se recrudece la demanda y se limitan los envíos argentinos, Petrobras asegura que no les faltará el combustible gaseoso, en vista a que la empresa viene ejecutando con éxito un plan de “desabastecimiento cero”, ya que no solo importan de Argentina sino también del Brasil.

Igualmente, otra fraccionadora –Copesa Gas– viene radicando también inversiones en su planta de Villeta, con la instalación de más tanques.

Hasta el momento, la Secretaría de Energía de Argentina no autorizó los permisos de exportación de gas correspondiente para este mes de abril, a pesar de que ya estamos a mediados de mes.

El excesivo retraso obedece a que primero verifica que las petroleras que operan en su país cubran la demanda interna y solo después autoriza la exportación de los excedentes de gas.

El principal motivo del enfrentamiento del gobierno argentino con las petroleras, en especial con YPF/Repsol, es el gran déficit energético actual de la Argentina y los reproches del gobierno a la falta de inversión de YPF, lo que la misma niega.