El Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas está preparando una nueva reglamentación para entregar la Acreditación Fitosanitaria de Importación (Afidi), que entrará en vigencia este semestre, según informó el director general de Protección Vegetal del referido ente,  Nelson Fariña.

La futura resolución reemplazará al Decreto 139/93, preparado para cumplir las exigencias del Comité Regional de Sanidad Vegetal (Cosave).

El instrumento de protección vegetal, que es la Acreditación Fitosanitaria de Importación, es utilizado por el Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal como una herramienta comercial proteccionista, para regular el volumen de la importación de tomate, papa y zanahorias desde la Argentina y del Brasil, según lo admiten las autoridades de dicha institución, presidida por Miguel Lovera.    

El presidente del Senave aseveró en varias oportunidades que lo hace para “proteger” la producción frutihortícola nacional.  

A mediados de diciembre de 2011 el Senave bloqueó la entrega de Afidi para la importación de tomates, papa, locote, cebolla y zanahoria durante la época de mayor comercialización frutihortícola del año, durante las fiestas de fin de año, sin tener ninguna justificación técnica sanitaria de riesgo de plagas.  Dicha medida ocasionó cierre de la frontera.  

Consultado sobre el tema, el director general de Protección Vegetal del Senave explicó que la figura del Afidi se creó de conformidad con las recomendaciones del Comité Regional de Sanidad Vegetal.   

“Actualmente las Afidi se canalizan a través de la Ventanilla Única de Importación (VUI) y se entregan a los importadores debidamente registrados”, explicó.

Además, detalló que hoy dicho documento se rige por el Decreto 139/93, pero que están preparando una nueva reglamentación  que entrará en vigencia a mediados de este año.

Es importante destacar que el Decreto 139/93, en su artículo segundo, advierte que los requisitos establecidos en la Afidi deberán ser consistentes con el nivel de riesgo estimado y representar en todos los casos la mínima interferencia con el comercio internacional y también deben ser compatibles con la condición fitosanitaria nacional.