El presidente de Petropar, Sergio Escobar, admitió que la única manera que tiene la estatal para honrar su deuda es recurriendo al monopolio. Llama la atención que el ente plantee esta inconstitucional figura justo en coincidencia con un año plenamente electoral cuando se necesitan fondos.

Al titular de Petropar reconoció abiertamente que las ventas de la estatal cayeron drásticamente en los últimos meses y mencionó que la comercialización del gasoíl, su principal producto en el mercado, cayó hasta un 50% en mayo último, comparado con igual mes del 2011.

Justificó el pedido que hizo Petropar al MIC para ser el único importador del gasoíl tipo III (común) durante seis meses, arguyendo que las distribuidoras sólo importan este combustible cuando el precio les conviene afuera y cuando no exigen que sea la estatal la que les abastezca.

“Desde hace tres años que el ente no está vendiendo a pérdidas como lo hacía anteriormente, entonces las distribuidoras importan cuando les conviene y cuando no, compran de Petropar”, comentó.

Detalló que en la coyuntura actual, con la liberación de la venta del diésel, cualquiera importa (distribuidoras y plantas de almacenaje) y pasa que en estos años, cuando se dieron las ganancias, ya no compran de Petropar, por lo que las ventas bajaron muchísimo, con meses de pérdidas inclusive.

“Entonces, si seguimos vendiendo por mes solo 57.000 m³ (57 millones de litros), 60.000 (60 millones de litros) o 65.000 m³ (65 millones de litros) no podremos mantenernos. Mínimamente tenemos que comercializar unos 75.000 m³ (75 millones de litros) por mes, considerando que la necesidad del mercado paraguayo oscila entre 100.000 y 110.000 m³ para este tipo de combustible, mientras que lo máximo que hoy llega a vender Petropar es de 65.000 m³”, explicó.

Para que subsista Petropar. “Para que Petropar pueda subsistir y permanecer en el mercado, cumpliendo con lo que dice nuestra carta orgánica, que es abastecer de diesel al país, necesariamente tenemos que adoptar esta medida, o si no ya liberar totalmente el mercado, lo que puede implicar que el país se pueda quedar sin combustible en algún momento, como se registró años atrás con el tema del gas. Los privados no tienen el mismo compromiso que posee Petropar de garantizar este combustible al país”, añadió Escobar.

Finalmente, dijo que se tiene que decidir lo que más le convenga a Paraguay, para que se asegure el diesel al público cuando exista cualquier tipo de adversidad, y mencionó que cuando se registra la bajante del río, “y vendiendo un promedio de 55.000 a 60.000 m3 por mes, no podremos hacerlo”, dijo.

Agregó “que como paraguayos tenemos que apoyar este tipo de medidas, para que se pueda pagar la maldita deuda con Pdvsa, que heredamos, ya que todos nos habíamos beneficiado del gasoíl subsidiado en años anteriores”.

Cabe precisar que esta deuda no fue heredada, sino que se infló con este gobierno, con las masivas compras que hizo Cíbar Granada, el primer presidente que tuvo Petropar en la era del presidente Fernando Lugo, cuando el crudo se disparó a cerca de US$150 el barril, además de otras varias sangrías y sobrefacturaciones, productos de la corrupción.

En rojo por el prebendarismo. Petropar no puede competir en el mercado no sólo por su inoperancia, sino por la corrupción y el prebendarismo. Si al menos dejara de gastar cifras millonarias en contrataciones superfluas, como los 181 contratados que ingresaron a principios de 2012, por G. 3.600 millones (US$778.463) al año, entre los que se encontraron los íntimos del titular de la entidad, sería el primer intento serio para tratar de mejorar.