De nada sirvieron las dos licitaciones de flete declaradas desiertas por Petropar ante las altas tarifas recibidas de las navieras para el transporte fluvial de combustibles, porque nuevamente este miércoles ofertaron precios muy elevados, significativamente mayores que los estipulados en el contrato vigente.   

La menor oferta para un contrato de tres años para el flete de gasoíl desde el Km 171 hasta Villa Elisa (el más utilizado y que sería el que Petropar contrataría por haber sido la menor oferta) fue de US$66 por m3 contra los US$56,5 m3 vigentes (46,5 m3 + US$10 m3), lo que implica un aumento de US$9,5 por cada m3.

La naviera que presentó esta tarifa fue MercoPar SACI, de los hermanos argentinos López. Esta disparada en los precios implicaría unos US$1.140.000 más por mes, por los 120.000 m3 que la estatal fletará en forma mensual. En los tres años de contrato este sobrecosto representaría la friolera de US$41.040.000.    

Para el contrato a dos años de plazo Petropar recibió una tarifa de US$72,8 por m3, lo que implica un aumento de US$16,3 por m3 con relación al precio actual, que representa un incremento de US$1.956.000 mensuales y un sobrecosto de US$46.944.000 por los dos años de contrato. Esta tarifa más baja también pertenece a la firma de  los hermanos López, de origen argentino.  

Considerando la tarifa a tres años de contrato, de US$66 m3, y a dos, de US$72,8 por m3, suponemos que Petropar contrataría la primera por ser la más baja.

Esta licitación de fletes convocada por Petropar representa una contratación por más de US$285 millones a tres años, mientras que para dos  implicará un desembolso del Estado superior a los US$209 millones.

Los fleteros argumentan aumentos de costos por las trabas argentinas y por el cambio en la tarifa del reajuste del combustible utilizado por las barcazas, pero ambos factores no justifican semejante  disparada en los precios.

En realidad, según las fuertes versiones que circularon este miércoles, en la misma petrolera estatal, estas tarifas serían el reflejo de la coima exigida por altas autoridades de este gobierno, que  incluso serían “aportes” anticipados para las elecciones venideras.