Puerto La Cruz. Dos años después de la primera licitación petrolera en un década en Venezuela, Pdvsa quiere que sus socios privados arriesguen más para acelerar el lento desarrollo de la vasta Faja del Orinoco, pero la montaña de dinero que les adeuda es un obstáculo que sigue alejándola de su objetivo.

La segunda edición del Congreso Integral de Hidrocarburos celebrada la semana pasada en Puerto La Cruz, en la costa oriental del país caribeño, recibió menos participantes que el año anterior con una pregunta como telón de fondo: ¿cuándo se pondrá al día Pdvsa con los contratistas privados?

Pdvsa, motor financiero del gobierno socialista de Hugo Chávez, reconoció abiertamente durante la conferencia que tiene problemas de flujo de caja y pidió más "compromiso" al sector privado en la Faja si quiere participar en el desarrollo de la mayor reserva petrolera del planeta, donde proyecta inversiones por más de US$120.0000 millones en seis años.

"Ojalá el próximo año tengamos la oportunidad de volver a reunirnos aquí, ya mostrando que las grandes obras estén en pleno inicio de contrataciones", dijo en tono optimista el vicepresidente de Exploración y Producción de Pdvsa, Eulogio Del Pino, en su discurso de clausura.

"Dejen de deshojar esa margarita", instó a las compañías, muchas manifiestamente inquietas sobre las formas y tiempos de pago por sus servicios.

Las cuentas de la estatal arrojaron en 2011 una deuda récord con sus proveedores de bienes y servicios, jugadores clave para lograr desarrollar una región virgen con grandes desafíos de mano de obra e infraestructura, mientras que sus aportes a los planes sociales del gobierno también marcaron máximos.

"Hay grandes atrasos en los pagos, desde las contrataciones hasta los dividendos de las empresas mixtas, y poco margen de maniobra de los socios para tomar decisiones", dijo el presidente de una firma privada que pidió no ser identificado por no estar autorizado a declarar.

Hasta el momento, Pdvsa tan sólo ha desembolsado US$800 millones pese a que ha proyectado inversiones récord de US$18.000 millones este año.

Sin embargo, se muestra inflexible y exige a sus socios que muestren músculo financiero para acelerar las obras, iniciar los proyectos y extraer los primeros barriles de crudo con los que espera reanimar su producción petrolera, que desde hace mas de una década ronda los tres millones de barriles por día (bpd).

La Cámara Petrolera, que agrupa a los contratistas, entrego tras la conferencia una lista de peticiones a Pdvsa encabezada por la búsqueda de soluciones a las deudas acumuladas -incluyendo el pago con bonos, como propuso la estatal- acelerar las contrataciones y aumentar la participación del empresariado local en los proyectos.

Obsesión temprana. Lo que ahora desvela a Pdvsa es lograr la "producción temprana acelerada" en los nuevos proyectos de la Faja antes de que acabe el año.

Pero ha rebajado a 100.000 bpd sus expectativas, desde una meta original de 160.000-180.000 bpd, luego de que la estatal iniciara bombeo en el bloque Junín 10.

Venezuela adjudicó estas áreas en 2010 a dos consorcios con firmas como la estadounidense Chevron y la española Repsol en una licitación que generó un inesperado interés apenas tres años después de que Chávez nacionalizara activos similares en manos de firmas extranjeras.

En paralelo, adjudico otros cuatro bloques en forma directa a empresas de Italia, Rusia, Vietnam y China.

Su objetivo es agregar un total de 2,1 millones de barriles diarios a la producción local en 2018, lo que aunado a sus crecientes reservas le permitiría fortalecer su poder en la Organización de Países Productores de Petróleo (OPEP) y los mercados energéticos con una mayor cuota de extracción.

En una carrera contrarreloj, las autoridades buscan mantener la promesa de Chávez de agregar unos 500.000 bpd a la extracción total y tocar un pico de 3,5 millones de bpd a fin de año, en lo que sería la mayor alza de producción en 14 años de gobierno.

No obstante, analistas y los propios socios ponen nuevamente en duda que esto se logre, pues hasta septiembre apenas se habrían sumado unos 130.000 bpd a los 2,99 millones de bpd extraídos a finales del 2011, según cifras oficiales.

La plana mayor de Pdvsa aseguró que todas las empresas arrancarán en los próximos meses, pese a que el inicio de Petromacareo, en sociedad con Petrovietnam, ya se demoró y a que la estatal admitió problemas en las primeras perforaciones del bloque Carabobo 1.

Muchas misiones. Para las privadas, la producción temprana es sólo una de sus múltiples tareas, ya que al mismo tiempo deben lograr financiación para el 60% de los US$15.000 millones que se calcula para cada proyecto y avanzar en los aspectos técnicos y humanos en medio de una enmarañada burocracia que centraliza la procura en manos del Estado.

"Se puede hacer este año (pero) hay muchas actividades que hay que hacer también en paralelo y no debemos desviarnos con la ilusión de tener la producción temprana y decir que ya estamos produciendo", dijo el jefe de Repsol Venezuela, Ramiro Páez.

Otras firmas mencionaron retos en la búsqueda de personal calificado y contratistas con experiencia, algo que también frena la velocidad de los trabajos en la Faja, una zona de más de 55.000 kilómetros cuadrados muy escasamente poblada y con dificultades para llevar servicios básicos como agua y luz.

Pdvsa advirtió a los privados nacionales que llevarán el plan adelante con o sin ellos, y que si no aceptan el reto de un proyecto de tal magnitud controlado por el Estado recurrirán a los socios del Mercosur y a filiales propias de la estatal.

"No tenemos sorpresitas", dijo el ministro de Petróleo, Rafael Ramírez, en la inauguración de las conferencias. "Aquí esta nuestro plan. Para todo esto necesitamos independencia y soberanía", aseguró el funcionario.