El nuevo contrato que Petróleos de Venezuela SA (Pdvsa) le impone a Petropar para el nuevo suministro de combustible está plagado de cláusulas leoninas y, a pesar de ello, su titular, Sergio Escobar, estaría presto a suscribirlo.

Llamativamente, en la proforma del nuevo acuerdo remitido por Venezuela impone que las nuevas compras de Petropar deben ser pagadas al contado (30 días) o en 15 años de plazo (según Acuerdo Energético de Caracas, ratificado por nuestro Congreso en junio de 2005), con lo que le estaría imponiendo, entre otras cosas, tasas usurarias por la financiación y el abultamiento de su ya inflada deuda.

Se desconoce si hubo algún acuerdo tácito entre Petropar y Pdvsa para que emergieran esas cláusulas, que resultan muy llamativas para el momento preelectoral que vive Paraguay.

En el borrador del nuevo contrato, Pdvsa refiere que al momento de la nominación de la carga, Petropar ya deberá confirmar si abonará al contado por el producto o si lo hará a largo plazo.

Vista la deficitaria situación financiera de la Petropar, que redujo sustancialmente sus ventas de gasoíl, su principal rubro, no debería comprometerse a pagar en efectivo, por lo que necesariamente deberá “decidir” por la segunda opción.

Este nuevo escenario atará a Paraguay aún más a Venezuela, sin que ni siquiera se haya amortizado aún el millonario pasivo vigente de US$264 millones, que con los intereses moratorios y punitarios es aún mayor, al que se sumaría esta nueva deuda para las futuras generaciones.

Se cortó suministro. Llama la atención que este nuevo planteamiento -de financiar a 15 años de plazo la compra de un combustible que el público paga al contado- surge después de que incluso se cortara el suministro venezolano, justamente porque Petropar no se animó a firmar un nuevo acuerdo en esas mismas condiciones.

El último contrato que Paraguay tuvo con Pdvsa rigió hasta enero de este año y a partir de entonces no hubo ninguna carga de combustible enviada por el país caribeño.

Dice que viaja por los bonos. La versión del titular de Petropar, Sergio Escobar, sobre el motivo de su nuevo viaje a Venezuela (el cuarto desde que asumió la presidencia del ente en julio de 2011) sería “para cerrar la forma de pago de la deuda con Pdvsa con la compra de los bonos venezolanos”.

Ahora, el funcionario incluso reconoció que “las condiciones ya no son muy favorables para el descuento en la modalidad de bonos”, lo que acentúa la sospecha de que pretenden recortar o desviar los supuestos beneficios que decían iban a conseguir a favor del país.

Además, no habrían mejorado las condiciones políticas ni financieras en Venezuela, sino todo lo contrario, más aún con la incertidumbre actual del estado de salud de su presidente, Hugo Chávez, por lo que a nadie convencería Escobar con la “información” de que se “encarecieron los bonos venezolanos y, por ende, las ventajas que iba a obtener con los descuentos serían inferiores”.

De acuerdo con varias opiniones sobre el tema del financiamiento a largo plazo, entre las que se destaca la de la Contraloría, Petropar necesita una ley que le autorice a endeudar a 15 años al país, pero un jurista contratado por la petrolera señaló lo contrario.