Río de Janeiro. La petrolera estatal venezolana Pdvsa no presentó garantías aceptables para obtener el financiamiento que aseguraría su participación junto a Petrobras en una refinería de US$14.000 millones en Brasil, dijo este viernes la prensa brasileña, en un nuevo contratiempo para el retrasado proyecto.

Pdvsa necesita el préstamo de US$10.000 millones del estatal Banco Nacional de Desarrollo (Bndes) brasileño para financiar su participación de un 40% en la refinería Abreu e Lima en el nordestino estado de Recife, publicó el diario financiero Valor Economico.

Varios retrasos en la participación de Pdvsa llevaron a Petrobras a comenzar por su cuenta la construcción de la refinería de crudo pesado con capacidad de 230.000 barriles diarios de petróleo.

Petrobras declaró que construirá Abreu e Lima con o sin la participación de Pdvsa. La refinería comenzaría a operar en el 2013, un año más tarde de lo previsto.

El Bndes pidió más garantías después de que uno de los bancos que respaldaba a Pdvsa, el Banco Espirito Santo de Portugal, fue rebajado por las agencias calificadoras tras los problemas presupuestarios del país y la crisis de deuda en Europa, dijo Valor.

Pdvsa presentó en diciembre del 2011 las garantías para su participación en la refinería, tras recibir una línea de crédito adicional de US$1.500 millones del Banco de Desarrollo de China.

Las oficinas del Bndes en Río de Janeiro estaban cerradas este viernes con motivo de un feriado local y no fue posible obtener comentarios del banco.

La refinería, lanzada en el 2005, fue presentada como la piedra fundacional de la cooperación entre Venezuela y Brasil y una expresión de solidaridad entre el presidente socialista venezolano Hugo Chávez y su entonces contraparte brasileño Luiz Inácio Lula da Silva.

Inicialmente Pdvsa y Petrobras controlarían cada una un 50% de la refinería, pero la participación de la empresa venezolana fue reducida a un 40% después de que las nacionalizaciones de Chávez golpearon operaciones de Petrobras en el país.

El presupuesto de US$4.300 millones estimados en el 2008 se ha triplicado desde entonces.

Pdvsa y Petrobras han tenido varios roces sobre el precio del petróleo utilizado en el proyecto y acerca de dónde sería vendida la producción.