Caracas. Petróleos de Venezuela (Pdvsa) participa con una inversión de US$76 millones en el desarrollo de un campo gasífero en Irán desde 2009, según un reporte de la oficina del gobierno estadounidense para la rendición de cuentas (GAO, en inglés) solicitado por dos senadores del Congreso de ese país, con lo cual el país podría ser sancionado.

En el documento publicado la semana pasada, se señala que el proyecto es una participación conjunta entre los dos gobiernos para la explotación de un campo en South Pars, el yacimiento gasífero más grande del mundo, ubicado en el Golfo Pérsico y compartido entre Irán y Qatar.

El informe, centrado en empresas no estadounidenses que invierten en el sector de hidrocarburos en la República Islámica de Irán, fue solicitado por el senador independiente Joe Lieberman y por el republicano Jon Kyl.

El documento reseña que desde 2005 hasta marzo de este año, 41 compañías de 22 países han mantenido actividades comerciales con los iraníes por montos que sobrepasan el límite de US$20 millones que establece la Ley de Sanciones contra Irán.

Según esta legislación, que data de 1996, Estados Unidos puede sancionar a las empresas nacionales o extranjeras de distintas maneras si traspasan el límite de inversiones, como una medida de presionar económicamente al régimen iraní en medio del conflicto nuclear.

Las sanciones incluyen la prohibición de préstamos mayores a US$10 millones con bancos estadounidenses y un veto a la participación en contratos con el Gobierno de Estados Unidos, e incluso puede llegar al bloqueo de las exportaciones.

El equipo que realizó el informe contactó a Pdvsa a mediados de febrero pasado con el fin de obtener su opinión sobre los datos recopilados, pero hasta la fecha tope para el cierre del informe (22 de marzo) no habían recibido ninguna respuesta. La lista de países y empresas fue construida con base en anuncios oficiales.

Venezuela ya ha sido objeto de sanciones por parte de las autoridades estadounidenses, como ocurrió con la Compañía Anónima Venezolana de Industrias Militares (Cavim) en 2008 por supuestas contribuciones a la proliferación de armas de destrucción masiva en Irán.