El monopolio petrolero estatal mexicano Pemex aprobó este miércoles un nuevo modelo de contrato que le permitirá a firmas privadas explorar y producir en campos petroleros en el país, una actividad que ha estado reservada por décadas al Estado.

Los nuevos contratos marcan la mayor apertura del sector petrolero mexicano a la inversión privada desde que la industria fue nacionalizada en 1938, cuando el aprovechamiento del crudo sólo por los mexicanos se convirtió en un símbolo de soberanía nacional.

Los contratos son los primeros integrales de servicios para exploración y producción de una primera ronda de licitación en los campos maduros de Magallanes, Carrizo y Santuario, en la región sur del país, según lo aprobado por el consejo de administración de Pemex.

"Los primeros tres contratos en campos maduros permitirán reactivar un recurso petrolero y afrontar retos técnicos y operativos que no han sido desarrollados por falta de inversión desde hace más de tres décadas", dijo la empresa en un comunicado tras la reunión del consejo de administración.

La empresa dijo que con estos contratos arrancará un programa de licitaciones que iniciará con la reactivación de las tres áreas de campos maduros de la región sur, seguida de una segunda ronda, también en campos maduros, de la región norte.

La tercera etapa abarcará el proyecto Chicontepec y la cuarta ronda de licitación se llevará a cabo para aguas profundas del Golfo de México, dijo Pemex.

Origen. Los contratos de incentivos son producto de leyes aprobadas en el 2008, que flexibilizaron el marco legal que regula la relación entre Pemex y sus contratistas, permitiéndole ofrecer tratos con incentivos monetarios basados en el desempeño.

Funcionarios de la petrolera han dicho que los primeros contratos para campos maduros se otorgarán en el verano del 2011.

"Con este nuevo esquema de prestación de servicios, las reservas y la producción de hidrocarburos permanecen en exclusiva en propiedad de México", señaló Pemex.

En espera de resolución judicial. Sin embargo, Pemex aún debe esperar la resolución de la Suprema Corte, que tiene que decidir sobre una controversia presentada por diputados acerca de la validez de algunas disposiciones puestas en marcha tras la aprobación de las leyes del 2008 y que podrían afectar la validez de los contratos.

Versiones de prensa han señalado que la Corte respaldaría las regulaciones para realizar los contratos; el máximo tribunal no tiene una fecha precisa para emitir una decisión.

Pemex espera que las empresas privadas le ayuden a modernizar su producción e impulsen la extracción de crudo en campos maduros en unos 150.000 barriles por día.

El presidente de México, Felipe Calderón, convirtió la apertura del sector petrolero al capital privado en una prioridad de sus primeros años de gobierno, con el objeto de revertir un declive de casi el 25% en la producción nacional de crudo entre el 2006 y el 2009.

Petroleras que van desde los gigantes BP Plc y Exxon Mobil Corp hasta pequeñas firmas independientes han dicho que están abiertas a oportunidades si las ganancias son suficientes.

A pesar de que el país es todavía un importante productor -el séptimo mayor del mundo- el rendimiento ha caído casi una cuarta parte entre 2004-09 debido a la baja en el rendimiento de sus ancianos yacimientos, amenazando su posición como exportador así como la fuente de más de una tercera parte de los ingresos del Gobierno.