El consejo de Administración de Petróleos Mexicanos puso en marcha sus nuevas empresas filiales de etileno, fertilizantes y de perforación y servicios, con lo que avanza sustancialmente en la ejecución de la reestructura administrativa y operativa de la estatal.

Hace menos de tres meses, la petrolera habilitó también a la subsidiaria Pemex Exploración y Producción y a la filial Pemex Cogeneración y Servicios. Los anuncios dan forma a la reorganización más importante de la empresa en décadas, a través de la cual se transforma en una empresa con dos grandes subsidiarias y cinco empresas filiales, dejando atrás la configuración que mantuvo más de 20 años, en la cual contaba con cuatro empresas subsidiarias.

Ayer se completaron así cinco de los siete nombramientos con los que funcionará el nuevo Pemex, pues en mayo se nombró el Comité de Dirección de Pemex Exploración y Producción —integrado por Juan Javier Hinojosa Puebla (director de Desarrollo y Producción), quien estará acompañado por Antonio Escalera Alcocer (director de Exploración) y Gustavo Hernández García (director operativo)— y la dirección de Pemex Cogeneración y Servicios se encargó a Eleazar Gómez Zapata.

Fueron nombrados José Serrano Lozano, como director general de Pemex Perforación y Servicios; Edgar Torres Garrido, director general de Pemex Fertilizantes, e Ignacio Javier Vergara Castillo, director general de Pemex Etileno. Con lo anterior, sólo resta el nombramiento de Pemex Logística, la última de las cinco filiales que el Consejo de Pemex acordó crear en noviembre del año pasado.

Con su nueva organización, Pemex busca ganar mayor agilidad y capacidad para concentrarse en sus negocios nucleares (exploración y producción), pero también tener una mejor posición para hacer frente al fin al monopolio petrolero estatal en un entorno ríspido por la caída de los precios del crudo y de la producción.

Queda pendiente también el nombramiento y puesta en marcha del otro gran brazo operativo de la estatal, que es Pemex Transformación, que incluye las actividades de gas, petroquímica y refinación.

Con su nueva organización, Pemex busca ganar mayor agilidad y capacidad para concentrarse en sus negocios nucleares (exploración y producción), pero también tener una mejor posición para hacer frente al fin al monopolio petrolero estatal en un entorno ríspido por la caída de los precios del crudo y de la producción.

La estatal reportó un incremento de 109% en la pérdida financiera del primer semestre del año en comparación con el mismo periodo del año anterior, con lo que acumuló 185.176 millones de pesos (US$11.475 millones) como pérdida de enero a junio del 2015, el peor resultado financiero para la empresa en su historia en un primer semestre. La empresa resintió una caída de casi 50% en el precio del barril de petróleo y un retroceso de 9,8% en la producción de crudo.

Retos de las subsidiarias. La filial Perforación y Servicios tendrá actividades de servicios petroleros que incluyen el prestar los servicios a Pemex, pero también los podrá dar a otras petroleras interesadas en sus servicios.

El área de Logística incluye almacenamiento, transporte y distribución, y ahí van a coincidir activos de Pemex Refinación y otros de Pemex Gas y Petroquímica Básica; lo que buscan es tener una mayor presencia en el extranjero con la compra y venta de combustibles.

En el caso de Cogeneración y Servicios, pretende utilizar los procesos de calor en proyectos que sirvan de autoabasto de energía y el resto colocarlo en la red eléctrica de la CFE; el potencial de cogeneración viable actual es de hasta 2.500 megawatts.

La industria de fertilizantes y etileno son, a su vez, dos líneas de negocio que no se han terminado de explotar desde la apertura en la petroquímica secundaria en 1992. En el primer caso, Petroquímica Cosoleacaque ofrece una buena oportunidad de asociación al ser el único productor de amoniaco del país. En 1992 producía 2.3 millones de toneladas al año y en el 2013 llegó a producir apenas 713.000 toneladas.

En el caso del etileno, se requiere incrementar la oferta de la materia prima, que es el etano. Actualmente, hay un proyecto privado en el que Pemex se compromete a vender 66.000 barriles diarios de etano a la coinversión entre Braskem e Idesa: Etileno XXI.